Nuevo Amanecer

Ciclo de cine erótico en la Cinemateca Nacional


El pasado jueves 15 de noviembre inició un breve ciclo de cine erótico en la Cinemateca Nacional, ubicada en el Centro Cultural Managua. El ciclo empezó con la presentación del filme francés Emmanuelle, del director Just Jaeckin, basado en la famosa novela Emmanuelle Arsan (prohibida en su tiempo por el gobierno de De Gaulle) e interpretada por Sylvia Kristel. Emmanuelle permaneció trece años en cartelera en un cine de París. El filme tuvo más de veinte secuelas protagonizadas por 15 actrices.
El viernes 16 de noviembre se presentó El imperio de los sentidos, del director japonés Nagisa Oshima. Es un drama erótico que causó sensación en Cannes. Un clásico del erotismo que triunfó precisamente por su seriedad en la presentación del sexo explícito.
Una pareja de amantes vive una historia de amor al límite. La pasión se ha adueñado de ellos. El sexo ha pasado a ser lo más importante de sus vidas. Poco a poco sus juegos eróticos van traspasando fronteras. Las ansias de la mujer por poseer a su hombre parecen crecer cada vez más, hasta llegar al límite...
Hoy sábado 17 se presentará Lucía y el sexo, de Julio Medem, merecedora de dos premios Goya en España (Mejor Actriz Revelación: Paz Vega, y Mejor Música Original). Lucía es una joven que trabaja como camarera en el centro de Madrid. Tras la misteriosa desaparición de su novio, un escritor, decide marcharse a una tranquila isla mediterránea. La libertad que siente allí le hace enfrentarse a los rincones más oscuros de su pasada relación con el escritor, como si se tratara de una novela.
El escritor Antonio Gala escribió de ella: “¿Quién ha dicho que acabó el tiempo de las revoluciones? Mientras haya un Norte y un Sur, y una discriminación de las mujeres en el trabajo y en el poder; mientras el 20% de los hombres posea el 80% de toda la riqueza del globo; mientras existan un Primer Mundo y un Tercero y un Cuarto, y mueran casi 40 millones de hambre al año, las revoluciones podrán saltar y achicharrar cualquier paisaje. El ser humano es propenso al desdén, a la envidia y al crimen; pero también a la utopía y a confiar en un avance compartido. Porque el ser humano no ha dejado de creer en sí mismo, los mejores entre los buenos y los desprovistos están echando a andar. Yo voy junto a ellos”.