Nuevo Amanecer

Todos los días a las seis de la mañana


1- Todos los días a la seis de la mañana, un horizonte preocupado salta por la ventana y sale de mi boca, para repartir caramelos y convertirlos después en una sonrisa ardiente.

2- Todos los días a la seis de la mañana, me niego a entregarle mi piel al fantasma que se prendió la noche anterior de mi camisa. No quiero estrecharle la mano a una pesadilla.

3- Todos los días a la seis de la mañana, orino como un perro en la mitad de mi cabeza.

4- Todos los días a la seis de la mañana, espero a mi mujer que regrese de mi espalda, donde quedó ensartada ayer, derramando el polvo de mis estrellas amargas.

5- Todos los días a la seis de la mañana, el patio ciego de mi infancia me recuerda al oído que la pelota que batié lejos, hecha con calcetines sonoros, aún no ha caído de mi pequeña tristeza.

6- Todos los días a la seis de la mañana, le echo la última palada de tierra a la maldad, que torturó mi pecho durante un siglo, para odiar a mi padre.

7- Todos los días a la seis de la mañana, salen de mis lágrimas, los sueños, que no pude salvar del fuego de mi ignorancia.

8- Todos los días a la seis de la mañana, con lápiz en mano oigo que detrás de un muro avisan que murió horrizada una mariposa felona.

9- Todos los días a la seis de la mañana, un gato verde y goloso, me muerde los dedos, con más hambre que una cucaracha, tirada sobre una tormenta flaca.

10- Todos los días a la seis de la mañana, yo bostezo con tanta pereza, la suficiente, para derribar un edificio, que se extravió en el aire de un día viernes.