Nuevo Amanecer

Milagros Urbina

“Las escritoras nicaragüenses van hacia preocupaciones sui géneris y por lo tanto no crean un canon aparte, sino que desarrollan ópticas distintas”

cmidenceni@yahoo.com
La joven Milagros Urbina se ha dado a conocer en nuestro país en el ámbito de la cultura debido a sus artículos de opinión, los cuales han creado polémica. Es licenciada en Relaciones Internacionales y su preocupación por la literatura, en especial por la escrita por mujeres, deviene de la influencia de autoras como Marcela Lagarde, Susan Sontag, Virginia Woolf, Pizarnik, entre otras. Recientemente compiló la primera antología del cuento nicaragüense escrito por mujeres publicado por editorial AMERRISQUE y de ello conversó en exclusiva para el Nuevo Amanecer Cultural y para la sección Letra Centroamericana.

CM: ¿Cómo y por qué la idea de una antología de esta naturaleza?
MU: Estoy segura de que éste es un texto urgente y altamente necesario para la literatura escrita por mujeres en nuestro país, o me atrevería a decir para la ruptura del canon de las antologías nicaragüenses. Por ello es que surge la idea, ésta viene a ser una especie de aporte a la literatura en general en tanto y en cuanto da cuenta de qué, cómo y cuánto narran, cuentan o relatan las mujeres nicaragüenses. Vendría a ser un gran inicio de la antología nicaragüense escrita por mujeres, porque en nuestro país no hay antecedentes de esta clase.

CM: ¿No cree que se fomenta el segregacionismo al hablar de mujeres cuentistas o de niños o niñas cuentistas? Es como que escribamos cada una de las cosas pensadas hacia cada uno de los estratos.
MU: A lo mejor tenga usted razón, pero yo no lo veo desde esa óptica, pues este esfuerzo es necesario para dar a conocer el trabajo de las mujeres. Bien, ahora le pregunto: ¿cómo es posible que se publiquen antologías donde el 99 por ciento sean antologados y no antologadas, no es eso segregacionismo? La idea es que exista una obra en la que se valore la narrativa corta femenina en todos sus espacios, tiempos y caracteres.

CM: ¿Cómo valora esta literatura que usted denomina flotante?
MU: Excelente. Éstas son 29 piezas en las que ha dejado de flotar el tiempo, el espacio y los caracteres y en el que se ha vuelto palabra, metáfora, hipérbole, entre otras formas que la narración adquiere en su desleimiento con la ficción y la historia personal de cada una de las narradoras incluidas en este texto.
Estoy segura de que no existen sólo 29 narradoras en Nicaragua, pero por falta de fuentes y recursos no se pudo incluir a otras.

CM: ¿Por qué lo de flotante?
MU: Porque hasta hace un determinado tiempo, antes de que se publicara esta obra, era una narrativa que flotaba en revistas, periódicos y alguna que otra obra de recopilaciones particulares. Por ejemplo, el extraordinario cuento de Emilia Torres se encontraba en un texto publicado por Quinto Sol y por lo tanto flotaba, no se divulgó mucho debido al tiraje y la poca circulación del texto, al igual que otros que gravitaban en revistas y periódicos. Con la publicación de esta obra hay una sistematicidad y coherencia para conocer el desarrollo, la temática y las estrategias de las cuentistas nicaragüenses.

CM: ¿Qué criterios se utilizaron para la selección?
MU: Fueron de lo más amplio posible, la idea era publicar a cuanta mujer había escrito narraciones cortas, por ello se incluyó a algunas que nunca habían publicado libro de cuentos y ni siquiera cuento alguno, como el caso de Margarita López, era un cuento inédito. Así que los criterios de selección eran de inclusión, pero si quedaron algunas fuera ya dije por qué fue.

CM: ¿Cómo hizo para tomar decisiones en lo que se refiere a exclusiones?, porque me imagino que las hubo.
MU: Pues como lo dije, no hubo exclusiones, sino inclusiones.

CM: ¿Cuáles considera que son los temas que obsesionan a las mujeres?
MU: Se preocupan por todo lo narrable: desde el erotismo, pasando por los grandes problemas contemporáneos como el caso de María Teresa Sánchez, así como temas relativos al mundo femenino abordado con estrategias muy singulares.

CM: ¿Cree que las mujeres nicaragüenses narran rompiendo el canon, siguiendo o creando un canon propio?
MU: Existe la búsqueda de una perspectiva peculiar en la cual caben sus propios mundos, sus propias obsesiones y sus propias destrezas y argucias narrativas. Las escritoras nicaragüenses van hacia preocupaciones sui géneris y por lo tanto no crean un canon aparte, sino que desarrollan ópticas distintas.