Nuevo Amanecer

“Pedro Infante y el asombro de la luz de sus canciones”


Hablar de Pedro Infante, el cantor del pueblo, es arrojarse al asombro que aún provoca en la nostalgia la luz hermosa del camino desandado de sus canciones. Basta con hablarle al corazón de la amada con la inmortal y casi un himno “Amorcito corazón, yo tengo sensación de un beso…”, y su voz grave, y diáfana, se incorpora a nuevos aires y nuevos escenarios, donde el pensamiento sonríe y presume de recuerdos.
Al escuchar sus bellas canciones, se impone la presencia imperturbable del Pedro Infante más noble y más solidario en el acompañamiento del crisol de juventud como una realidad inédita a la costumbre de seguirlo escuchando como fuente que se resiste a secarse, a pesar del infortunio comercial a la que ha estado sometido por la tiranía de los convencionalismos empresariales.
Pedro Infante, “el carpintero de oro”, mantiene su humildad y sigue invitándonos a que cuidemos el oído para no abandonarlo.
A 50 años del trágico accidente aéreo donde perdió la vida, la gente del pueblo lo sigue en romerías, y lo activa en sus sentimientos con la misma pasión que evocan sus películas y sus canciones. Su don de gente y su carisma son la carta de presentación del ídolo mejicano y latinoamericano, que se agiganta de popularidad imparable.
El pintor Róger Pérez de la Rocha dice que Pedro Infante es un héroe popular, que con su vida y obra marcó una identidad cultural con sus canciones. Fue el rompecorazones de su época. Un hombre del pueblo pleno de sabiduría, y que sabía irradiarla con gozo a través de su potente voz.
La popularidad del ídolo cantor ha crecido tanto que sus propios hijos lo han establecido como una marca registrada. Entre los planes de Lupita, Pedro Jr., e Irma, sus hijos, piensan abrir un restaurante con su nombre así como un museo y un gimnasio en cada delegación política con el nombre del personaje “Pepe El Toro”.
Olvidaba decirlo que este mes de abril lanzarán al mercado de los aguardientes el nuevo tequila, Pedro Infante, añejo y reposado.
El poeta Francisco Valle reconoce en Pedro Infante al precursor de la canción mejicana dentro de la cinematografía latinoamericana. Compara su valioso aporte al cine mejicano teniendo como pares a los también inmortales Agustín Lara y Jorge Negrete.
Infante es el único artista mejicano que tiene su discografía completa matizada en 52 álbumes que marcan la historia de México.
El artista de la ebanistería, don Juan José Aburto, nos dijo que Pedro Infante fue un cantor muy respetuoso, y que supo imponer su gallardía cantándole a la belleza de la mujer, para amarla siempre. Eso dejó para siempre en el recuerdo de sus películas y canciones.
Pedro Infante es un icono del cine latinoamericano y un referente oportuno del cancionero popular, para acompañar al corazón enamorado.