Nuevo Amanecer

Brújula para leer


Escritos abrasivos

“Estío”

Ya las chicharras miaron todo lo que tenían que miar, el can­to se agostó finalizando abril, se quedaron secas y pegadas en los troncos llevándose el ruido del verano. Entonces se explayaba en el aire un silencio expectante, el impasse anterior a la lluvia, al sonido de las gotas atronando en la tierra. Se acabaron los días cálidos hirientes de tanta luz y se juntaron todos los sucesos acumulados en un montón de memorias sin ningún orden. El paso de las bestias cansadas bajo el solazo sudando con las grandes man­chas de sudor oscuro en el lomo, su resoplido equino saliendo con aire caliente de las enormes fosas nasales y largas babas desde el hocico chorreando sobre el polvo del camino. El día se siente bien largo, máxime en su mitad cuando el sol llega al cenit y dispara los rayos más directos y ardientes. Los primos se apartan de los corre­dores, se meten en los cuartos, si de la siesta despiertan el hermano menor le hurga la verga buscándole garrapatas, el órgano viril luce erecto, sonrosado y sano, se lo toca con cuidado, lo recorre con los dedos solícitos, no encuentra ningún ácaro, después se lo acomoda entre la ropa y le cierra el zíper, ese ritual simple se practica diario porque en el campo los bichos bullen por millares en las ramas de las breñas, por ello salían al río y a las otras haciendas llevando bolsitas de “DDT”, se las sacudían contra los pantalones como una fumigación previa, no obstante más de algún parásito se colaba pe­gándose en los genitales atraído por su piel y su olor particular. Y bien, pasaron las vacaciones, los muchachos tuvieron que regresar al colegio. ¿Y a vos quién te quitó las garrapatas?

Marina Ester Salinas Martínez

David Ocón
Nacido en Acoyapa, Chontales, Ocón publica su tercer libro “Escritos abrasivos” por medio del Centro Nicaragüense de Escritores (CNE), con el patrocinio del Reino de Noruega, en la Primera Convocatoria de 2006, habiendo publicado en 2003: “La feria de la carne” y en 2001 “De bien decir y de maldecir”.
Con el calor que produce la temporada previa al invierno, abril, marca temperaturas máximas, agobiantes; reproducimos en esta reseña el poema propio de esta época, que le sugiero lo lea bajo la sombra de un frondoso árbol, para que no sea quemado por uno de los escritos abrasivos de Ocón.

Lina Zerón

Selección de Poesía

Marina Ester Salinas Martínez
Lina Zerón, mexicana, 1959. Estudió Relaciones Internacionales en la ENEP Acatlán, UNAM. Su poesía ha sido traducida al inglés, francés, alemán, italiano, portugués, servio, esloveno, italiano, árabe y rumano. Cuenta con numerosos reconocimientos, entre ellos, 2do Lugar de poesía Melilla, España, por su libro “Vino Rojo” en 2003.
Su poesía aparece publicada en numerosas revistas nacionales e internacionales.
Es parte del comité organizador del Festival de Poesía de La Habana, Cuba, desde 2000, y del Encuentro de Mujeres Poetas en el País de las Nubes y coordinadora general del Festival “Poetas del Mundo, Voces para la Educación” Toluca, México. Directora y editora de Linajes Editores y Revista Café México, Arte y Cultura.
Zerón nos invita a que Tomemos café, uno de los poemas de esta selección que retrata la realidad de los hombres que llegan a viejos y regresan donde la mujer y los hijos abandonados pidiendo perdón y buscando abrigo, pan, techo y amor, todo lo que ellos negaron en su juventud.
TOMEMOS CAFÉ: Ah./ Y ahora dices que me amas,/ ahora que como tela de araña/ de la cara el pellejo te cuelga,/ que el magnífico color de tus ojos/ ahora lo enmarcan un par de cadavéricas cuencas/ y tu vanidad de macho viste de luto.
Ah,/ ahora me amas como el primer día,/ hoy que dejaste de ser el más codiciado, la nota principal en todos los diarios,/ hoy que famélica se encuentra tu billetera /y se agotó la cosecha de rubias y trigueñas.
Bien,/ te agradezco decir que soy todo en tu vida/ - todo lo que te queda -./ Tus días dejaste bordados en decenas de almohadas y/ los billetes verdes, los grandes, repartidos en muchas bocas color ambición.
Pero ven, tomemos una taza de café,/ noto cuánta falta te hace./ Hoy tienes mal semblante,/ hueles a abandono,/ a gripe ¿o será a viejo?
Pero pasa,/ ahora la sala principal es la cocina,/ mi refugio preferido en tantas noches de espera/ las otras habitaciones ya tienen polilla/ y han olvidado sonreír las puertas.
Acércate,/ toma asiento en la que siempre fue tu silla/ aún sin sentir el peso de tu cuerpo./ Alégrate, hoy tenemos visitas,/ llegaron aquellos niños que no sabes ni cuándo/ dejaron de serlo;/ una trae consigo al primer nieto/ el otro, como tú, es un gran ejecutivo/ al que casi nunca veo.
Pero ven, acércate.../ aprovecha este día y diles cuánto los quieres/ tanto como me quieres hoy a mí”.

A Contenciones, Conspiraciones

Hanzel Lacayo
Nació en Managua, Nicaragua, el 2 de diciembre de 1984. Empezó a escribir sus primeros poemas a los ocho años de edad, impulsado por su abuelo. A los 15 años publicó su primer libro de poemas
“La verdadera muerte”.
Además de cuentista y poeta, es fotógrafo conceptual. “A Contenciones, Conspiraciones” es el penúltimo de sus siete poemarios inéditos. Su publicación fue fallada a favor y por unanimidad por Helena Ramos, Porfirio García Romano y Norbert-Bertrand Barbe en julio de 2006.
Marina Ester Salinas Martínez

Para conocer un poco más de cerca la poesía de Lacayo, saboreemos este poema:

Si el Beso Pudiera Hablar por Ti
Veamos si la lengua eluye esta vez
el dulce tejido meristemático
del fruto corrompido,
si el sabor destrunca evidencias
de otro legado distinto,
saliva ajena y un menudo
aliento a aspirina intelectual,
y papelillos verdes, olorosos a imprenta,
a cambio entregados por servicios brindados,
y terrones delicados, mentolados, masticados
con previsión antes de venir hasta mí
para decirme que has tenido un atraso:
un leve atraso aseñorado.