Nuevo Amanecer

Veinte poemas de amor y dos poemas para amar


Respuesta a Pablo Neruda
Wilfredo Espinoza Lazo

Me llamó mucho la atención el comentario que realiza en el prólogo de esta obra Omar J. Lazo:
“Muchos afirman que un calzón de mujer hala más que una yunta de bueyes. El poemario de Wilfredo sobrepasa las expectativas de un lector. Este poemario es más que un imán gigantesco, al estilo del Triángulo de las Bermudas: me acerqué como explorando, a la orilla del mar.
Sentí el agua cálida, agradable y avancé sin temor.
En la profundidad viven los misterios y la fuente del conocimiento. Estoy hablando de los prosemas de Wilfredo: profundo como el mar e infinito como el espacio.
No exagero”.

He aquí la prueba de que Lazo no exagera:

DIECIOCHO

Receta para el aprendiz, cómo deshojar una cena mujer

¿Tierna gota y feliz es tu menú-mujer
ornamentado de sed para la fiesta nocturna?

¿y aderezas tu piel en caldo de verdura para mi
cena? ¿Con sal y pimienta? ¿Al gusto de mi lengua?

¿Calientas tus piernas malvas al vapor de tus
ansias y recortadas al calor de mi molde rebozado en
brasas mis deseos?

¿Suavizas a fuerza de sutiles rosas tu cuerpo en
filetes para mi boca? ¿Hasta llenarme de trocitos de
vientre bañado de puré y cubito de caldo? ¿y haya
fuerza en las manos?

¿Y así buscarte en todas las cenas acompañadas
de vino por si acaso palidece la hora?

¿Podré degustarte a tiras y en diminutas cucharas
y no desesperes al estar en mi boca?

Entonces estaré dispuesto a darte la vuelta y
bañar con aroma de limón mis besos en tu espalda. Y
más ternura en darte vuelta otra vez y probar tu sabor y
abrir apetitos gigantes con tu dorado cuerpo sazonado en
rodajas frutales. Y a fuego acariciante por si quizás la
sorpresa pone bistec en tus muslos, entre almohadas…