Nuevo Amanecer

Lección Inaugural 2007

El imperio de la razón instrumental: Los retos de la pedagogía ignaciana en el siglo XXI Andrés Pérez Baltodano

Doctor en Ciencias Políticas, catedrático del Departamento de Ciencias Políticas de la Universidad de Western, Ontario (Canadá), e Investigador Asociado del Instituto de Historia de Nicaragua y Centroamérica (IHNCA) de la Universidad Centroamericana (UCA).
Los escritos del Dr. Pérez-Baltodano sobre el Estado, la democracia y la globalización han sido publicados en libros y revistas académicas en Canadá, Estados Unidos, Europa y América Latina.
Si los nicaragüenses llegáramos a comprender estas sabias palabras de Pérez-Baltodano, “otro gallo nos cantara”, si tan siquiera no nos dejáramos guiar por apasionamientos políticos y tuviéramos la capacidad de “condenar y rechazar la manipulación política y religiosa” estaríamos inculturando el evangelio.
“Una mente condicionada a aceptar las decisiones de un Dios impredecible que castiga a la humanidad con hambre, terremotos y enfermedades es una mente que ha sido preparada a aceptar la realidad de un poder que, como el del mercado global y su racionalidad instrumental, premia o castiga en función de una lógica que es inmune a la voluntad humana. Con esta visión, nuestros pobres mueren hoy arrodillados y rezando frente a la idea de un Digitus Dei que lo decide todo, sin saber que el dedo que los castiga es el de la mano invisible del mercado.
En las mujeres, una mente condicionada a soportar con resignación y hasta con amor los castigos de Dios es una mente preparada para aguantar, con resignación y hasta por un enfermizo sentido de solidaridad, el abuso de sus maridos; o las decisiones de los magistrados y religiosos que en nombre del amor sacrifican sus vidas aprovechando cualquier campaña electoral.
Inculturar el Evangelio como lo propone la pedagogía ignaciana implica condenar y rechazar la manipulación política y religiosa de nuestro pueblo. Implica promover en los nicaragüenses el uso de la razón, como una fuerza que se alimenta de la imaginación y de la fe, como una capacidad intuitiva que se basa en la razón humana, pero que la trasciende”.