Nuevo Amanecer

Homenaje a mi Mujer en el Día de la Mujer


En un mercado de flores hay significados ocultos
y yo quiero todo lo que eres
y quiero que quieras todo lo que soy.
Y si pudiera ser otro que no soy
sería pianista, jardinero, paisajista,
y en ese otro mundo querría saber decir: pájaro, alquimia,
y querría callar: lamento, atrapado, cruel, extraño, brutal.
Un murmullo por dentro nos dice que somos dos en un mundo infinito.
Oímos el rumor de nuestras pisadas, vemos nubes moradas,
y criaturas eufóricas volando en el cielo.
Contigo temo estar solo y temo no estar solo.
Contigo temo lo que soy y lo que nunca seré.
Contigo deseo perder el sentido del pecado
y desconocer su arrogancia que me humilla.
Conmigo las emociones se te salen a la piel
y el iris de tus ojos se enciende como un vitral gótico,
se te dilatan las pupilas.
Yo te afecto como el primer copo de nieve a las hojas del otoño.
Contigo hablo con el corazón de la alcachofa en la boca
mientras desnuda en el baño te pintas las uñas de los pies.
Contigo hago brotar historias y mundos encantadores y terribles
hago aparecer naranjas y ruiseñores, hormigas y mariposas,
que hacen la ruina de mi alma.
Contigo siempre ando queriendo abrir tu rosa para ponerte mi clavel.
Contigo tu aroma siempre me está llamando
e igual que Hamlet soy incapaz de organizar mi pensamiento.
Contigo no tengo culpa porque la culpa corrompe la ternura
y pervierte la inocencia.
Contigo soy de los hombres inútiles
que hacen felices a las mujeres,
toco la guitarra y me lleno la boca con poemas.
A mí me gustan las mujeres sutiles como los versos.
Mi mujer es todo lo que yo no soy
y por eso tiene la mejor parte de mí,
mi mujer es la mejor mitad de lo que soy.
Conmigo es la hechicera que hechiza
y puedo verla con mis dedos y tocarla con mis ojos.
El demonio sabe que no digo cosas interesantes,
que mis palabras no cuentan,
pero yo puedo olerla en mí, y ella me huele en ella.
Contigo intento volar
porque volar, como un mercado de flores, tiene muchos significados.
Contigo las carencias de mi cuerpo
engendran las grandezas de mi alma.
Conmigo debes tener la crueldad de perdonar,
debes poner tu ego herido en un medallón de cobre gigante
con destellos verdes y radiantes listones de luz blanca
y ahogarlo en lagos azules y quioscos musicales.
Contigo quiero que planten lirios sobre mi tumba
y pequeños lechos de flores adentro de ella
para castigar a la belleza por mi muerte.
Contigo quiero ser ciego como la proa de un barco enorme
cortando las sombras, deshilachando andrajos.
Contigo nunca se va a degradar la dulzura de mis recuerdos.
Contigo quiero estar cuando se te ponga el pelo de trigo y azafrán.
Contigo en el silencio de la noche.
Contigo en la quietud de la noche.
Pero si quieres domesticar un ave déjala volar.

Granada, 8 de marzo de 2007.