Nuevo Amanecer

50 años de “Radio Informaciones”

De la prensa resultan: el amor y el odio, la paz y la guerra, la luz y las tinieblas, la verdad y el error, el bien y el mal… Radio Informaciones

La 1:30 minutos de la tarde, en la mayoría de los hogares nicaragüenses se escuchaba coreado por niños, jóvenes y adultos el lema que caló hondo en la población nicaragüense, dicho lema llegó de manera accidental, pero providencial, cuando el sandinista Humberto Carrión Meza la escuchó. Se trataba de una grabación de la Unesco conmemorativa del Día Internacional del Periodista, que distribuyó la embajada norteamericana en Managua. Carrión le sugirió a Rodolfo tomar el lema para el noticiero, y éste aceptó. Cuando copiaron la frase de la cinta y armaron la presentación del noticiero, ninguno imaginó el extraordinario impacto que tendría la frase del filósofo español Jaime Balmes.
Rodolfo Tapia Molina, Director de Radio Informaciones, un aprendiz de radiotécnico que reparaba parlantes ambulantes y que anunciaba productos por medio de “baratas” callejeras, comenzó a convertirse a finales de los años cincuenta del siglo pasado en una sensación de la locución nacional de noticias radiales al poco tiempo de fundar el radioperiódico Radio Informaciones, revolucionando la forma de hacer radio-periodismo. En el transcurso del tiempo este noticiero se convirtió en una referencia nacional, permaneciendo inalterable su profesionalismo hasta llegar a este mes de marzo de 2007, en que está cumpliendo nada menos que medio centenar de años, siendo uno de los noticieros radiales más antiguos de Centroamérica y el continente americano.
Desde un inicio Radio Informaciones introdujo cambios fundamentales en la radio difusión nacional, dejando a un lado la tradicional lectura de noticias de los diarios, buscando sus propias noticias mediante el reportero directo en las fuentes informativas, inaugurando la entrevista mediante la grabación en el lugar de los hechos y monitoreando radioemisoras extranjeras para transmitir noticias internacionales frescas.

Rodolfo Tapia Molina es ante todo un caballero del periodismo nacional, respetuoso, prudente y juicioso. Él cumple todos los días las obligaciones elementales del periodismo: decir la verdad, ofrecer varios puntos de vista, no tergiversar y no denigrar a las personas. Es un profesional sin haber ido a la universidad. Tiene un pleno sentido de ética heredado de sus padres, raro en estos tiempos aciagos, que le permite distinguir claramente entre el bien y el mal, y buscar el hecho concreto, lo que realmente ocurre, y transmitirlo tal como es, con su inconfundible voz admirada incluso por grandes locutores de la radiodifusión nacional como José Dibb McConell.
Muchas felicidades a todos y cada uno de los que hacen posible este radio-periodismo que ha sabido mantener su integridad, moral y ética a través de los años.