Nuevo Amanecer

España


Habitación de un hotel
casi vacío
Luis Antonio de Villena
(Madrid, España. 1951)

El poeta ha dado ya la vuelta a su casaca...
¿Quién es el poeta y qué percibe? Su casa
es fonda de deterioro y su corazón no da ya cobijo
a las rosas ni a los ácaros, ni tampoco a los halcones.
El poeta se deja crecer las uñas, como si fuese
dable afilarlas -basalto u obsidiana-
y se pregunta cómo es posible resistir, cómo
es posible temblar y no perderse, en tanta mortal
ansia, y sin embargo perdurar, sin rosas ni halcones.
Sabe el poeta que el alma está sucia, como
la esquina de todos los barrios y los ríos y el espacio...
Chatarra anímica. Cotidianas hecatombes,
matemática imposibilidad de ser feliz,
y entonces el barco que busca el abismo
y el timonel suicida y el final del final de los cometas;
pero la voz persevera y te pones de pie y sigues,
sí, inexplicablemente, continúas...¿Dónde está
el poeta? Donde se borra la vida y empieza el declive.
Ahí. Raspado. Penumbroso. Donde el búho
y el gato arcaico y la voz escapándose...
Donde el terror, la mentira y la belleza.
Ahí. Donde todo quisiera ser huida.
No creo en nada ni en nadie, amiguito.
Me defiendo. Tan sólo me defiendo. Y sueño en
Platón y me defiendo. Ya ves, como al principio...