Nuevo Amanecer

con el Güegüence


Un primer encuentro de Fernando Silva, el estudioso de El Güegüence, es pertinente en su espacio por su gran capacidad para ser oportuno con el pueblo en su decir y actuar anticolonialista.
Un segundo encuentro de Silva es la refundación del asombro de su experiencia del Güegüence contradictorio, referencial, pero como protagonista nicaragüense.
Un tercer encuentro es legitimar el convivir en la útil vida desde la lengua cultural, y amar con humildad lo nuestro, en las claves de la vida nacional desde la cuestionada realidad.
Silva ha puesto en la mira a los conservadores, transgresores e ignorantes que toman El Güegüence para lanzar mentiras para continuar en el mercado del ostracismo cultural.
El doctor Fernando Silva sigue y no se desconcierta. Es un poeta dispuesto a hacerse escuchar y cuenta a su favor en esta jornada anticolonialista con la perseverancia de su pasión honrada de extraordinario nicaragüense.
Doctor Silva, ¿cuál es el significado de El Güegüence o Macho Ratón como teatro?
El Güegüence, con “c”, porque así está escrito desde el comienzo, tanto como está sencillamente en letras, en papel, como cuando lo publica Brinton, en 1883. Cualquier otro que lo escriba de otra manera está ejerciendo colonialismo, porque está haciendo que la lengua española le ponga leyes a la lengua náhuatl.
¿Cuáles son los significados del Güegüence en lo popular mestizo?
Es que en realidad popular mestizo era el pueblo de Nicaragua, digamos viéndolo en ese momento en el Siglo XIX, comienzos de 1800. Los otros grupos estaban formados por los españoles peninsulares; los mestizos, propiamente dicho, son los españoles del cruce de español con india, o española con indio, porque los indios no eran más que masa de carga.
Doctor Silva, el criollo mestizado, ¿qué es exactamente?
Es que pasa lo siguiente: cuando un español casado, juntado, o rejuntado con una española se iba de aquí, y se iban por largo tiempo, la mujer en ese ínterin salía embarazada de otro; cuando regresaba el hombre, ese niño tenía ya uno o dos años; entonces, la mujer española regalaba el muchachito a una india de cualquier comarca, y lo criaba. Ese español mestizado claro que ya hablaba náhuatl, y después era recuperado por los españoles. Pero es otra cosa, porque dada esa situación, nosotros podemos partir, los sociólogos pudieran estudiar bien eso, que la sociedad granadina parte del concubinato y la bastardía. No nos olvidemos que El Güegüence o Macho Ratón es, y así debe verse, como un documento de protesta. Es la protesta más completa contra la Colonia que se hace en la misma lengua; por eso, es lengua franca y es burlesca, obscena, y está contra la lengua española. A esto hay que agregarle un dato muy importante: si vos examinás desde 1810, cuando los primeros gritos de independencia, que fueron en Masaya, dados por un extranjero de apellido O´Haran, y alrededor de todo, vos ves salir frases de Independencia, de oposición al dominio español.
Pero decime, ¿en dónde ves la voz del indio? ¿En dónde ves la letra del indio? ¿En dónde ves la letra de un verdadero mestizo, expresándose? Estaban completamente marginados; éstos eran criollos, eran españoles como don José Cecilio del Valle, etcétera. Eran españoles nacidos aquí. Hablaban lengua franca y la oposición que hacen en El Güegüence o Macho Ratón es lengua franca, pero también le ponen español; es porque la gente popular hablaba en lengua franca y parte en español para que, más o menos, le aceptaran lo que iban a decir, y cuando ya lo aceptaban, se burlaban y les decían vulgaridades y groserías a los españoles. Esa es la lengua franca y anticolonialista.

¿Y el sustrato de la ironía en El Güegüence?
La ironía en El Güegüence es la experiencia del individuo dominado por una gente que no le entiende, y que la manera de atacarlo era burlándose, porque la burla es un arma psicológica. Hay que estar claro, que un poco de idiotas colonialistas, que andan queriendo agregar o cambiar las palabras náhuatl, queriéndole corregir de acuerdo al idioma español, ¡nada! El español que se meta con su español y el náhuatl que lo dejen como náhuatl.
Te decía que es interesante que en todo momento El Güegüence tiene la cara y el perfil del anticolonialista. Fijate vos que el colonialismo era tan grande y serio que todavía es colonialismo; eso que llaman neoliberalismo son ramas del mismo tronco del colonialismo.
Doctor Silva, ¿El Güegüence universaliza lo local?
Realmente. El problema de Nicaragua se da porque este país es lo más importante de Mesoamérica, porque se han juntado todas las razones, todas las necesidades, todas las groserías y, entonces, este grito de independencia es universal, como es todo deseo de independencia y libertad.

Doctor Silva, ¿cuántas horas de su ocio creativo le dedica a sus estudios de El Güegüence?
Hace muchos años que vengo estudiándolo, sobre todo he querido enseñarle a la gente que no ande creyendo un montón de mentiras que andan inventando; no lo conocen, eso es todo. Ahora, yo no estoy en desacuerdo con todo lo que se diga sobre El Güegüence, porque enriquece la masa de la obra. Lo que a mí me interesa es que se den cuenta que tiene un curso, un movimiento, una sustancia natural nicaragüense, auténticamente nicaragüense; no es que nosotros somos güegüences, es que El Güegüence es nicaragüense. Es protagonista anticolonialista, se ríe de los españoles, se burla de los españoles, rechaza a los españoles. Pero en lo de la lengua rechaza la lengua, porque normalmente en la calle no hablamos español, hablamos lengua franca todavía, y si algunos quieren corregir a la gente hacen mal, porque la gente en la calle está creando, no está repitiendo una lengua vieja como es la lengua española.

¿En qué dirección avanza la profundización de sus estudios de El Güegüence?
En la dirección puramente cultural, amorosa del pueblo, mi interés por el pueblo. Además, yo te hablaría días enteros sobre El Güegüence, porque aquí enredan las cosas. El Gobernador y las autoridades, que aparecen en El Güegüence, no son autoridades españolas, son un remedo. La burla del Gobernador, como del Alguacil es así, porque así es como actúan los españoles cochinos, porque los ven como cochinos, esa es la expresión más clara en lengua franca; ven al español como cochino, como idiota.
Sus estudios de El Güegüence confirman en usted su vocación, ¿ o es una obligación como académico o creador?
Es como creador, porque El Güegüence me da a mí el sentido y el valor de lo que es nicaragüense, que es lo único que me interesa. Es bueno subrayar, delinear que seguiremos siendo anticolonialistas, y como El Güegüence hay que ser anticolonialista en la lengua. No permitir que ningún idiota venga a mí a imponerme una ley, una regla gramatical española a una expresión náhuatl, porque eso no es permitido, es vulgaridad, eso es estupidez.
¿Por qué El Güegüence o Macho Ratón se representa en Diriamba?
Desde hace ya mucho tiempo, porque los parroquianos, curatos, curas, es decir la Iglesia Católica en Nicaragua fue la única verdaderamente interesada en las manifestaciones culturales populares, porque, además, la fuerza del pueblo la Iglesia quería encauzarla hacia la fe cristiana. Así vemos que los güegües, los viejos, eran los sacristanes, los mandaderos, los que anunciaban las procesiones por las calles, y los que asistían la casa cural. El hecho de que los indios hayan preferido o hayan escogido un día es por la existencia de San Sebastián, que fue un héroe flechado, martirizado, investido como héroe y así identificó el indio su gestión anticolonialista, contra el poder imperial.