Nuevo Amanecer

Túnica de lobos


Docente durante 15 años, actuó y dirigió varias obras teatrales, hace pintura primitivista; León la nombró Hija Dilecta en 1988.
Túnica de lobos, protagonizada por María Esperanza (diseñadora de interiores y paisajista de jardines de casa), narra su autobiografía; padece de lupus, una enfermedad muy poco conocida que degenera el cuerpo de la persona que la padece, sabe que está condenada a morir, pero trata de salvarse utilizando un programa de redención en el sentido cristiano. María Esperanza tiene alucinaciones, confunde lo real con lo irreal y cuestiona a Dios, lo interroga, lucha interiormente, y para no darse por vencida se recluye en la construcción de cuartos y jardines.
“Me estoy ahogando… ¡Qué dolor intercostal! Tengo fasciculaciones en la cara, los brazos y las piernas. No puedo abrir los ojos.
Me asfixio. Es como si una anaconda estuviera enrollada desde mi estómago y apretara mi garganta”.
“No, no me asfixio, es un ardid de esta enfermedad, de lobos para desesperarme… “Por favor Dios mío… Virgen Santísima, pobre mis hijos, pobre Enrique.
Como toda mujer valiente, aunque se encuentra sufriendo no piensa en sí misma, María Esperanza piensa en el sufrimiento que ocasiona su dolor, su padecer a los suyos: “Señor de las misericordias, mi familia sufre conmigo.
¡Cuánto quisiera no proporcionarles este dolor!.. por eso me escondía…”