Nuevo Amanecer

A 150 años de la Batalla de San Jacinto


Francisco Javier Bautista Lara

Bautista Lara, dedica esta obra “a los héroes anónimos de la historia, no sólo los vencedores, que conservan al menos gastados laureles, descascarados, descoloridos monumentos que medio recuerdan sus hazañas, sino aquellos que yacen en el olvido, ausentes de frías lápidas y epitafios, en un árido cementerio desconocido donde nadie lleva flores ni brotan ya la hierba ni la cizaña, tras confusos senderos, se pierden sus nombres y sus ejemplos”.
Trece ensayos y una ficción desde la historia y actualidad de Nicaragua.
En la obra participan personajes de la guerra nacional, quienes conversan en amena charla en los corredores de la hacienda San Jacinto: el general Tomás Martínez, José Dolores Estrada, Máximo Jerez, don Fruto Chamorro y hasta William Walker y Byron Cole.
Antes de referirse a la piedra de Andrés Castro hace toda una relación histórica y comparativa de la piedra: “Gran parte de la historia, desde lo inmemorable, está labrada en piedras y cosas que se hacen de piedra, instrumentos, ídolos, estatuas, pirámides, etc…
La piedra es fundación, base, construcción, protección, defensa, ataque, fuerza, resistencia… Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi iglesia”, dijo Jesús a Simón, uno de sus apóstoles”… “y Andrés, ¿se llamaba Andrés?, Sí, de apellido Castro, pero también pudo llamarse Juan, Nicasio, Camilo, Augusto, Francisco, Rubén, Rigoberto, Benjamín... Uno que se quedó sin municiones, con el fusil descompuesto, sin otra posibilidad que la de rendirse o morir, o levantar una piedra y lanzarla, como David, contra el filibustero agresor e invasor, con su fusil de repetición, su acento inglés, ¡pobre aventurero!, su rostro blanco, quemado por el sol y pringado de fango y monte, hastiado, y derribarlo, proteger los muros de piedra de la Casa Hacienda de San Jacinto una mañana del 14 de septiembre de 1856.
Hubo muchos Andrés, que levantaron piedras, anónimos soldados reclutados, llevados de revolución en revolución, algunos murieron porque no acertaron, otros vivieron, sobrevivieron y vencieron, sin laureles ni medallas, olvidados como una piedra tirada en los caminos de andar; vencieron al fuerte, gringo, filibustero, mercenario contratado, de uniforme gastado y arma moderna, de acento extraño, gritando, asustando y atemorizando, y de este lado, hombres mestizos, medio descalzos, medio desnudos, desguarecidos, asustados, levantando y tirando piedras, e inexplicablemente venciendo, hechos uno, fundidos, con las cualidades del hombre y la piedra”.
Una obra para ser leída y comentada por cada uno de los miembros de la familia, merece el análisis y comentario de maestros y alumnos en la asignatura de historia, porque de hecho son ensayos en donde el autor expresa su punto de vista, su reflexión sobre los hechos históricos que acaecieron hace 150 años.
El acto de presentación de este libro tendrá lugar en el Auditorio “Centro de Historia Municipal” de la Alcaldía de Managua el martes 24 de octubre, a las 6:00 p.m.