Nuevo Amanecer

Magistral Belleza


Estimada Rosario,
Con su libro Rosa Sarmiento, usted me ha obsequiado un tesoro, unas bellas páginas con letras impresas y emociones entrelíneas, éste es un regalo que me permite soñar.
Usted se ha aliado con mi imaginación tenaz y autónoma que me deja con lágrimas o sonrisas cuando no hay razón para haberlas.
Entonces, sin saberlo, tomada de la mano de ella - mi imaginación- viene usted y con todo el corazón me obsequia las alas para que ya no sea yo y me deshaga entre las líneas que me ha regalado y que están en el libro que por horas interminables y fascinantes almorcé, desayuné y cené con toda devoción y gozo dentro de mí.
No es tarde, nunca lo será, pero quiero felicitarle por la magistral belleza de su “poesía”, como le llamó Pablo Antonio Cuadra a Rosa Sarmiento.
Exquisita es su pluma… No encuentro más palabras, pero qué fineza hay en toda usted y su obra, fue un gran placer conocerla e intercambiar opiniones sobre arte, sobre historia, ha sido una buena experiencia para mí e inspiración para mi poesía y narrativa.
Dice un verso de la Biblia que de la abundancia del corazón habla la boca, y yo parafraseo este versículo para “metaforear” de lo llena que está su literatura, de lo ricas en todas las figuras posibles, de lo sensuales que son sus frases e imágenes sobre la mujer en la historia; todo para decirle que he sentido intensamente en las dos novelas suyas que he leído eso retórico, lo poético, lo hermoso que es su estilo.
Que la iluminación, la suavidad de carácter y la sensibilidad de las emociones fuertes estén con usted en cada línea, en cada día, para que así como es usted de majestuosa en los corazones de quienes la admiramos por su fino arte, como dije a un ingenioso escritor y amigo, usted sea tan universal como nuestra Alfonsina Storni, nuestra Simone de Beauvoir, nuestra Gabriela Mistral, nuestro Rubén, nuestro León Tolstoi y muchos más que mencionar, nuestra Rosario Aguilar forever.
Un abrazo largo,
Su lectora,
Karly Gaitán Morales

Carta abierta a la escritora Rosario Aguilar
Magistral Belleza
Estimada Rosario,
Con su libro Rosa Sarmiento, usted me ha obsequiado un tesoro, unas bellas páginas con letras impresas y emociones entrelíneas, éste es un regalo que me permite soñar.
Usted se ha aliado con mi imaginación tenaz y autónoma que me deja con lágrimas o sonrisas cuando no hay razón para haberlas.
Entonces, sin saberlo, tomada de la mano de ella - mi imaginación- viene usted y con todo el corazón me obsequia las alas para que ya no sea yo y me deshaga entre las líneas que me ha regalado y que están en el libro que por horas interminables y fascinantes almorcé, desayuné y cené con toda devoción y gozo dentro de mí.
No es tarde, nunca lo será, pero quiero felicitarle por la magistral belleza de su “poesía”, como le llamó Pablo Antonio Cuadra a Rosa Sarmiento.
Exquisita es su pluma… No encuentro más palabras, pero qué fineza hay en toda usted y su obra, fue un gran placer conocerla e intercambiar opiniones sobre arte, sobre historia, ha sido una buena experiencia para mí e inspiración para mi poesía y narrativa.
Dice un verso de la Biblia que de la abundancia del corazón habla la boca, y yo parafraseo este versículo para “metaforear” de lo llena que está su literatura, de lo ricas en todas las figuras posibles, de lo sensuales que son sus frases e imágenes sobre la mujer en la historia; todo para decirle que he sentido intensamente en las dos novelas suyas que he leído eso retórico, lo poético, lo hermoso que es su estilo.
Que la iluminación, la suavidad de carácter y la sensibilidad de las emociones fuertes estén con usted en cada línea, en cada día, para que así como es usted de majestuosa en los corazones de quienes la admiramos por su fino arte, como dije a un ingenioso escritor y amigo, usted sea tan universal como nuestra Alfonsina Storni, nuestra Simone de Beauvoir, nuestra Gabriela Mistral, nuestro Rubén, nuestro León Tolstoi y muchos más que mencionar, nuestra Rosario Aguilar forever.
Un abrazo largo,
Su lectora,
Karly Gaitán Morales