Nuevo Amanecer

Un Tono Móbil, todito él…


Una de estas mañanas, temprano ha de haber sido, creo yo, encima de mi escritorio encontré un libro con la pasta tirando a amarillo que traía como ilustración la linda figura de un niño con su dedito en la boca y que decía: Los móviles de Tono.
¡Oh, qué sorpresa!, ¡qué sorpresa más bonita!... qué gusto me dio ver ese nombre: Tono Móbil... amigo mío, queridísimo y siempre tan recordado, con quien en compañía del poeta Luis Rocha y ese otro gran amigo Roberto Díaz Castillo, nos encontramos como duendes hace algún tiempo en la Ciudad Guatemala. Nos hallamos, más bien como si nos hubieran juntado de gusto en una amistad hermosa, que, además, esa amistad se hacía dentro del raro mundo que dibuja las líneas y los modos de ser que luego pueden ser identificados simplemente al natural como son las cosas verdaderas.
En ese sentido, yo me sentí otra vez regalado con la amistad de Tono Móbil, que era la amistad simple de un tipo simple en lo que tiene de extraordinario y verdadero, o mejor dicho, en lo auténtico. Algo así como un pan, como una naranja, como un papel de escribir, como el palo de una puerta, como una gorra, como un pájaro, como un ruido que uno oye venir, etcétera... y ahora lo siento todo esto más cercano, ahora que con mis manos abro su libro “Los móviles de Tono”, que tanto me ha gustado. Es un escrito en el que se toca la prosa, la prosa buena, lisa, fresca, sin el más pequeño borroncito; todas las letras claritas en su lugar, siguiendo en líneas a las palabras que, al escribirlas, han ido pasando por su mano, que se nota que es una mano llena de recuerdos de vida, de pedazos y pedazos grandes de su propia vida; trozos como cortados con una corta‑pluma de su propia escritura de gran escritor, que sabe con destreza palparse todo lo que tiene en sí mismo, como alguien que buscara dentro de su bolsillo la dirección donde ha apuntado el lugar y el sitio de su propio tiempo. Un libro que es más que una bilografía –que la es también—, pero que se da en forma de biología…
Un Tono Móbil todito él, que yo espero que cuando él mismo lea lo que aquí le escribo, tal vez digo yo, se acuerde de mí… ¡tal vez!

Managua (Nicaragua) Rep. Las Colinas Ave.
Del Campo 506