Nuevo Amanecer

EL PODER INTRIGA


El poder intriga. Lo ejercí pocas veces: dirigente estudiantil, jefe de redacción. Más reciente, en 2003 y 2004, como asesor especial del presidente de la República con derecho a gabinete en Pa1acio de Planalto y una infraestructura nada despreciable: secretarias, móvil, viajes aéreos, vivienda, coche con conductor, todo pagado por el contribuyente”, señala Frei Betto en un artículo‑reflexión sobre su último libro “La mosca azul”.
El mismo, organizado en 31 capítulos, habla de todo: testimonios, reflexiones, teorías y experiencias personales. Pero en el fondo la cuestión esencial es el complejo arte del ejercicio del poder. A partir del ejemplo brasilero, pero visto desde la perspectiva de los valores y la ética planetaria y de su cosmovisión cristiana.
No por casualidad, comienza con la euforia popular por la victoria de Lula (2003). Las señales de los tiempos. Las luchas del pueblo brasilero. Y desemboca, 310 páginas después ‑-en la versión original en lengua portuguesa-‑ con la relación entre fe y política; la práctica liberadora de Jesús. Cristianismo y marxismo. Punto final: la mística.
“La persona revestida de poder debería prestar atención a lo que de ella dicen sus subalternos. Vox populi. Pero no es lo que acontece en general. Prestamos más atención al juicio de los pares y superiores, en búsqueda de reconocimiento de quien tiene poder de ampliar nuestro poder”, sigue reflexionando el religioso dominico. Y sanciona: “Dele a la persona tajada de poder y sabrá, de hecho, quién es ella. El poder, al contrario de lo que se dice, no cambia a las personas. Hace que se revelen. El poder sube a la cabeza cuando ya estaba destilado, en reposo, en el corazón...”
Y son así las páginas nutridas en esta reflexión de fondo lo que le da fuerza a “La mosca azul”, que analiza, entre otras tantas cosas, la acción del Partido de los Trabajadores en el gobierno (“tal vez el principal error del PT una vez en el gobierno haya sido abandonar lo más precioso que poseía: el apoyo de los movimientos populares”); los grandes desafíos estratégicos que todavía siguen abiertos en ese país sudamericano; la necesidad de continuar creyendo en los movimientos populares como reaseguro de cualquier proceso de cambio estructural y la esencial apuesta a la esperanza, temática que ocupa alguna de las más bellas páginas del libro.
“Mi esperanza tiene raíces éticas: más que cualquier corrupción, me avergüenza, como ser humano, la miseria colectiva. Todos tienen derecho a una vida digna. La desigualdad social me repugna. Es una ofensa a la condición humana. Rechazo aceptar que *siempre fue así y no cambiará*... Nadie escoge la pobreza. Ella proviene de las estructuras injustas.
Eso es lo que es necesario cambiar. Mi angustia es ver a los niños con barrigas hinchadas por parásitos sin derecho a una infancia feliz; las niñas condenadas a una prostitución precoz; la madre que ve al hijo dejar la escuela para ingresar en el narcotráfico; el padre desempleado que no puede alimentar a la familia”.
Realidad versus utopía. Y a ella apuesta Betto nombrándola *esperanza*. “La esperanza es un pájaro en vuelo permanente. Sigue adelante y encima de nuestros ojos, fluctúa sobre el cielo azul, no se le opone ninguna barrera.
Es así todo aquello que se nutre de esperanza: el amor, la educación de un hijo, el sueño de un mundo mejor... La esperanza es como un ave fénix, siempre renace de las cenizas”.

Para Betto los VALORES no se masacran en la cotidianeidad política. Los ideales son sujetos de construcción y no objetivos logrados.
Y el compromiso humano no sirve de pretexto a las responsabilidades políticas. Y aparece entonces la ternura profunda del actor‑responsable.
Y su conclusión es tajante:
“El alivio (por haber dejado el gobierno federal en diciembre de 2004) no me exime de la responsabilidad histórica que me vincula al Gobierno del PT “. (Beat Wehrle y Sergio Ferrari)