Nuevo Amanecer

Declaración de Sergio Michilini

CARTA ABIERTA 12 de septiembre de 2006 DECLARACIÓN DE SERGIO MICHILINI SOBRE LAS OBRAS DE ARTE DE LA IGLESIA SANTA MARÍA DE LOS ÁNGELES- BARRIO RIGUERO-MANAGUA (Patrimonio Cultural Nacional. Res. N. 2 Direc. Gen. Patrimonio MINCULT 19-03-84/ Ley N. 90 Asamblea Nacional-Gaceta Diario Oficial N. 78 del 23-04-90)

A los amigos de las obras de arte de la Iglesia Santa María de los Ángeles, del Barrio Riguero.

Estimados amigos, ¡esta vez no pude cumplirles! Con mucha tristeza en el corazón les comunico que el día de hoy tuve que interrumpir los trabajos de salvación y restauración que estaba llevando adelante en la iglesia desde hace 20 días, con la colaboración de algunos ayudantes y el apoyo económico del Comité Pro-restauración que en Italia está coordinado por el periodista Mauro Castagnaro.
Frente a la decidida toma de posición del Fray Roberto González Abodío, párroco de la iglesia, de orientar a la empresa constructora de no reconstruir las decoraciones del cielo raso y de permitir la substitución de los tablones de madera maciza con láminas de plycem, resulta evidente que lo actuado por la misma empresa en el transcurso de este mes responde a un plan preconcebido de destruir paulatinamente todas las obras, iniciando por las partes periféricas y equivocadamente “menos importantes”.
La realidad es que desde hace muchos años se manipulan, quitan, ponen, censuran, cancelan disimuladamente elementos plásticos y detalles compositivos de la obra..., pero en este último mes se ha dado esta insólita aceleración destructiva con el pretexto de cambiar el techo.
Con estas actuaciones ya la obra de integración plástica está comprometida sin remedio. Esto es: se quebrantó la magia visual que caracterizó el espacio interior de la iglesia debido a delicadas, sutiles y finas relaciones entre la arquitectura preexistente con la escultura, con la pintura , con la cerámica y con las decoraciones policromadas.
Por otro lado, hay que considerar que el ventilado apoyo por parte del poeta Julio Valle Castillo, Director del Instituto de Cultura, se quedó hasta el día de hoy en pura palabras, sin ninguna toma de posición oficial y decidida por parte de la Dirección de Patrimonio Cultural.
Lo que nos hace pensar que ya la “causa está oficialmente’ perdida”, y que en los próximos meses hay que esperarse ya un golpe más contundente y quizás fatal y definitivo a las obras.
En estos 20 días de duro trabajo, totalmente voluntario y gratuito, con el afán de salvar lo más que se podía y de iniciar la restauración de las obras, nos resistimos a creer que había un plan definido en contra del conjunto artístico de la iglesia S. María de los Ángeles, y pensábamos más bien en una falta de coordinación y programación por ineficiencia o incompetencia.
Fueron 20 días de trabajo en una atmósfera de incomprensión, indiferencia, insensibilidad, descuido. Nos sentimos realmente solos, por primera vez desde 1982, en la Iglesia del Barrio Riguero.
Las obras del Riguero tienen quizás muchos amigos en Nicaragua y muchísimos en el mundo..., pero ahora están inmersas en un clima de incomprensión, de ignorancia y odio que quizás ni en los años 90 tuvieron. Las obras del Riguero, declaradas dos veces Patrimonio Cultural Nacional y definidas alguna vez por la Lic. Mayra Luz Pérez Díaz y por la Lic. Dolores G. Torres: “la muestra máxima del muralismo nicaragüense”, ya han iniciado su cuenta regresiva para finalizar su vida terrenal.
Francamente declaro, por primera vez, que esta vez de verdad no le veo futuro a estas obras.
Y si acaso un milagro pudiera mover alguna conciencia después del entierro… si algún abogado o interesado lograra recuperar el dinero al que tengo derecho por la Ley de Derechos de Autor, como resarcimiento por los daños recibidos, este dinero lo devolveremos en su totalidad a los niños y niñas de los semáforos, para que por lo menos podamos afirmar que estas obras sirvieron para aliviar el hambre y para que haya en el futuro menos destructores energúmenos en el mundo.

Fraternalmente,

Sergio Michilini
Pintor

Mi solidaridad
Estimado Sergio:
Recién he recibido y leído la información que enviaste sobre el mural de la parroquia Santa María de los Ángeles del barrio Riguero. Es inaudito que se perpetre semejante vandalismo contra una obra que es Patrimonio Cultural Nacional y cuyo conjunto constituye una de las muestras más importantes del arte mural de Nicaragua, tal como lo han afirmado diferentes especialistas, entre quienes se cuenta David Craven, autor del libro Art and Revolution in Latin America 1910-1990, publicado en el 2002 por Yale University Press en New Haven y Londres.
Ante esta terrible noticia, me solidarizo con tu protesta por la destrucción del conjunto artístico y arquitectónico de los murales e interiores de la parroquia Santa María de los Ángeles, del barrio Riguero, y solicito encarecidamente la atención de las autoridades de Patrimonio Cultural para que se preserve esta obra que la Dra. Dolores G. Torres tan acertadamente denominó: “la muestra máxima del muralismo nicaragüense”.

Daisy Zamora