Nuevo Amanecer

Luis Favilli: el médico, el hombre y escritor


Aunque cuento con poco tiempo, así como con poco espacio, me propongo delinear algunos trazados sobre la fisonomía muy particular de la manera de ser de un hombre que ha vivido su vida como suya en sí mismo y como siendo también su vida parte de otros, significando su acercamiento a lo que el ser humano significa como sustancia con forma del individuo en su comunidad.
Luis Favilli es de los primeros médicos especializados a alto nivel en el exterior, quien regresa a su país y se entrega con amor a servir a su pueblo en todos los niveles. Esta persona, además, ya cuenta en su haber con una carga de humanidad, de bondad y de amor para un pueblo con el que él mismo se identifica de pleno.
Con estos antecedentes como escritos en la palma de su mano esgrime con esta misma mano la pluma de escritor de muy alta valía.
Apenas voy a tocar casi tangencialmente por el momento sus obras, las más relevantes:
MARTES: novela que sobrepasa este género porque es un escrito casi diario, reflexión, señalamientos médicos, profesionales, sociales y de una espantable realidad del dolor humano y de lo que alguien sufre casi en secreto.
Este libro no es otra cosa que la experiencia de un médico que atiende en un hospital la sala de enfermos tuberculosos, Hospital San Juan de Dios de Granada.
Aquí está el paso del médico en el corredor de la sala, el ojo del hombre reconociendo donde brota el dolor como una espina y el escritor que corta con su pluma la epidermis de ese misterio que está presente siempre entre decir las cosas y que las cosas estén en ese mismo decir, vivas y verdaderas.
La otra obra es KARONTE Y LUNA, que es otra pequeña novela con un personaje que es un médico cualquiera, burdo, ridículo, extraño, fracasado, inconsciente, como si fuera una realidad que está sonando a la espalada del escritor; y con todo eso no sobra ni un solo momento en esa bandeja servida de la realidad todo lo que es humor, dolor, fiasco, amor, desesperación y pequeñas virtudes disgregadas como granos de trigo caídos en el suelo.
Finalmente está la otra novela EJERCIENDO, que obtuvo un premio nacional nicaragüense y que muy merecidamente es una especie de proclama dentro de los términos más simples de la relación del médico y del enfermo, es decir de la comunidad y de su dolor y del hombre que tendiendo la oportunidad de ser médico es al mismo tiempo un escritor que deja testimonio con la tinta de su pluma del arte, del amor, de la sabiduría y de la esperanza.

* 5 de septiembre del