Nuevo Amanecer

Señores de la milpa


Ustedes han despalado mi ojo de agua,
señores de la milpa;
han puesto alambradas en mi llano
y han serruchado mi cedro, mi caoba y mi pochote.
Ustedes han espantado a las nubes benéficas
y ya no vienen con los grandes aguaceros.
Ustedes recorren mis caminos en grandes camionetas
y para nosotros sólo quedan polvasales y el olor a gasolina.
Los pájaros que abundaban ya no alegran mi contorno
y están desapareciendo el tepezcuintle, el venado, el
armadillo.
Ya no se oye el chischil del cascabel
y por eso abundan las ratas y ratones.
No tenemos cuero para el caite
y nos venden botas de hule que nuestros pies enardecen.
El sombrero de pita ahora es una gorra
y la cotona de algodón es un plástico impermeable.
Señores de la milpa,
yo quiero que vuelva mi chilote, mi elote, mi güirila
para saborearlos en el patio de mi rancho.