Nuevo Amanecer

Contraportada


Para Pedro Martínez, su libro La Habana, paraíso de mis recuerdos, es también el libro de su retorno al paraíso habanero, en donde vuelve a vivir lo recordado.
Hay quienes viajan con el fin ex profeso de registrar lo que espera ver, y vivirlo para luego escribir. Pedro, viajó, no por querer viajar, sino por el deber de recibir instrucción militar académica, y puesto en La Habana, cumplió con su deber, y vivió cosas hermosas sin querer, es decir, sin haberlo pretendido.
En su retorno a La Habana, veinte años después, recuperó los recuerdos de lo vivido veinte años atrás, los que comparte con los lectores, pero sólo después de haber regresado de otro viaje: del viaje hacia sí mismo, en donde encontró los sentimientos que revela el libro.
Los sueños infantiles de Pedro Martínez comenzaron a volar de verdad en la escuela para el manejo de helicóptero del EPS, y se los bajaron a tierra cuando fue enviado a Cuba a estudiar otra carrera militar. Sin embargo, nada parecido a una frustración asoma en su libro, sino mucho sentido del humor. Aún más, los sueños icáreos no murieron en él, sólo les cambió la ruta de vuelo hacia la literatura.
La sinceridad de Pedro Martínez le privilegia para confesar en su libro el amor hacia las mujeres que hubo en su viaje, convencido de que sus confesiones no pueden herir sentimientos en nadie que sepa de la infinita capacidad de amar del ser humano… sin que el amor se le agote. Una lección de seguridad para las mujeres y los hombres que lean este libro.