Nuevo Amanecer

Poemas a Flavio


2
ENTIERRO

Hoy lloré
como una niña
que pierde
todos sus dientes.

Boaco 26/I/06

3
Boaco 29/enero/06

Matriz
sin tiempo
no es alimento.

Sobrina sin dolor
no puede ser vida.

Tío para la vida
sólo hay Uno.

4
Tulane 31/enero/06

Voy a regar
todas las flores del jardín
para que crezcan ahora
después de tu muerte.

Voy a hacer que llueva
sobre tu tumba
para que renazcás cuidadoso
sobre la grama.

Voy a estar feliz
por tu partida
por tu vida
después de ésta—
porque aunque ya no seas
te siento en todas
partes.

5
Tulane 31/enero/06

El dolor
lo llevo
con el luto;
de la piel
hacia
adentro.

6
Tulane 01/febrero/06

Hay un ritmo interior
en las cosas que amo
y en las que no amo
también hay ritmo,
un tintineo superficial
que les da vida.

Pero yo amo lo profundo.

7
Vuelo Atlanta-New Orleáns
American Airlines.
05/Jun/06

Soy conceptista
gracias al tacto
de tu voz sobre mis pasos.

Soy espigada grama
ante el olfato
de tu cuerpo ido—
porque me hiciste
de la mejor forma
que conociste:
con
letras.

8
TULANE
17/Jun/06

No quiero ser mujer de mano armada,
ni cantora de paseos luminosos
con sus estaciones en los parques
como juglar modificado de este siglo.

Tampoco busco arrimarme a la desolación
para darle un beso a la locura
en sus lujuriosos labios rosa.

Pero sí algo he de decir en este espacio.
Sí sé que poco a poco
me adueño de una sintaxis
y voy creando con ella mi estructura.

Escucha de una vez y para siempre
lo que mis manos heredaron
de aquella tu preciosa arcilla:

De esta vida innata que crece
y muere en mí
lo que tengo realmente seguro
es la
poesía.

9
Managua 29/Jun/06

Un poema de amorosa raíz
es como una raíz de poderosa esencia.
Una esencia primigenia
es como tierra eterna para mis pies.
Mis pies serán siempre tuyos
porque has sabido ser raíz y principio esencial.

10
Managua 14/Jul/06

Allá sigue el mar
metido en el nicho amplio
de la tierra.
Continúa el mar
meciéndose
como imagen contrapuesta del infinito.

El mar—otra cara del firmamento,
salpicado de peces como astros.

Allá sigue el mar
como el imposible mundo del recuerdo
hacia donde partiste
y desde donde me miras.

El mar—esa leche divina y familiar,
tu alimento, tu universo-vientre,
como casa, infancia y biblioteca.

El mar es ahora tu tinta y pergamino.
¿Verdad que entre esas aguas
las palabras tienen un sabor distinto?
¿Verdad, Tío, Flavio, Maestro, Amigo,
que son otros los sistemas que sustentan
ahora tu asombro?
¿O son, acaso, los mismos laberintos
los que encierran la razón después de la muerte?

11
Managua 15/Jul/06

POEMA DIÁLOGO IMAGINARIO

No sé cuántos meses hace de tu muerte.
Creo que casi 6.
Tanto ha pasado desde esa fecha.
Cosas que con seguridad te inquietarían.
Se murió Herty,
hay problemas en Boaco,
y la casona que amo
se está deshaciendo en polvo.

Yo te extraño demasiado.
Desde que te fuiste
se me fue la mejor capacidad enunciativa
de la lengua.
Es como si tomaras un diccionario
y decidieras cortarle a tajos
la mitad de sus mejores letras
—mejores en el sentido de más exactas
y significativas—.
¿Cómo dirías entonces
que la vida sigue de forma “cíclica”?
¿Son acaso las palabras
“circular”, “continua”, “repetitiva”
lo mismo que esa bella conjunción de sílabas:
“cíclica”?

Desde que te fuiste me han menguado
el ciclo de potentes oraciones y preguntas.
Echo de menos tus portentosas, sugerentes,
y afiladas respuestas.
Todavía no he encontrado entre los vivos
nadie con tu osadía
ni con tu capacidad casi innata de disección
porque hacerte un comentario a vos
era adentrarme en un amplio mundo de posibilidades.
Era despegar la semilla de su corteza,
y hasta volverse costra, a veces.

Hay tantas cosas que quisiera preguntarte una vez más.
¿Qué pensás, Tío, a cerca de esta cultura tecnológica?
¿Adónde crees que se marca la división
entre evolución, cultura y arte?
¿Existe tal frontera?

Casi idiotamente quisiera discutir con vos otra vez
cuál es la función del arte en la cultura.
¿Cuál es la máxima expresión artística
del arte en nuestros tiempos?
¿Son, acaso, las computadoras?

Hay algo que se me ocurrió
hace apenas unos días
y que ahora quiero comentarte
una idea que se revuelve en mi cabeza
como lava dentro de la tierra.

¿Te acordás de los muñequitos de Walt Disney
—esos entretenidos y flexibles
dibujos animados?

Si recordás, la manera de crearlos
era muy elaborada y artificiosa:
se trazaban los caracteres en un papel
en diferentes posiciones
uno en cada página.
Luego sujetabas todas las páginas de un extremo
y al pasarlas rápidamente
los muñecos parecían moverse,
estar animados.

Este proceso se repetía
—con color—frente a las cámaras.
De ahí Bugs Bunny, Corre Caminos,
Y los Siete Enanos.

¿No crees, Tío, que esta astucia creativa
a manos del hombre
llega a los niveles de creación artística?

A mí me parece que sí.
Es un proceso altamente inventivo
y considero que esas figuritas de la pantallas
son objetos de arte: artefactos.

Ahora bien, y aquí notarás mi inquietud.
Esos muñecos, exactamente iguales,
—y a veces incluso mejorados—
pueden ser (re)creados por computadoras.
Es decir: la máquina se ha adueñado del proceso
y es capaz de elaborar sus propios artefactos.

Mi pregunta (como sospecharás) es:
¿Son esos muñecos computarizados
expresiones artísticas
como lo fueron en su momento
—y lo continúan siendo—
los dibujos animados de Disney?

¿Si medimos el arte por su dificultad,
entonces deberías considerar
una computadora como artefacto?

Lo que quiero decir:
es fácil ocupar esos objetos tecnológicos
pero el ciudadano promedio
no es capaz de ensamblar un PC.
¿Son entonces, esas maquinitas,
dado lo difícil y “artificioso” de su creación,
artefactos?
¿Se manifiesta nuestra cultura
a través de un arte tecnológico
de inevitable evolución cibernética?

Espero tus respuestas en mis sueños.
Visitame por favor, a la hora del descanso.
Sé que desde tu sabio y sediento mar
habrás de contestarme.
Acusa recibo y corresponde
ya que a pesar de la lejanía
todavía conservo en estos ríos
la sal de aquella tu última visita.*