Nuevo Amanecer

Pedrarias Dávila: balance de su gobierno

A 39 años del descubrimiento de la primera capital de la Provincia. 25 abril 1967-2006

Especial para Nuevo Amanecer Cultural.
Pedro Arias de Ávila gobernó la Provincia de Nicaragua desde marzo-abril de 1528 hasta su muerte el 6 de marzo de 1531, teniendo como sede de su gobierno la ciudad de León.
El tiempo formal de su gobierno fue de cuatro años, del 16 de marzo de 1527 al 6 de marzo de 1531. Su tiempo real fue de tres años, marzo-abril de 1528 hasta el 6 de marzo de 1531. Un corto período.
Le correspondió ser el forjador de la Provincia de Nicaragua, pues antes de su nombramiento estas tierras constituían el extremo norte de la Provincia de Castilla del Oro, de la que él fue gobernador hasta su sustitución por Pedro de los Ríos en 1526.
El año de 1527, cuando Pedrarias estaba en Panamá respondiendo al Juicio de Residencia, la nueva Provincia de Nicaragua era disputada entre Pedro de los Ríos y Diego López de Salcedo, ambos gobernadores de provincias limítrofes, Castilla del Oro y la gobernación de Higueras y Cabo de Honduras.
La contradicción terminó a favor de Salcedo, quien ocupó temporalmente la gobernación de Nicaragua como parte de la gobernación de la Provincia de Higueras y Cabo de Honduras, carente de provisiones reales que le acreditaran tal gobierno, pero con el nombramiento y recepción de parte de los cabildos de León y Granada, no así la Villa de Bruselas que se opuso y le dio su reconocimiento a Pedro de los Ríos, lo que le costó a Bruselas su segundo despoblamiento por órdenes de Salcedo en 1527.
Concluido su juicio de Residencia en Panamá, Pedrarias regresó con la provisión real de su nombramiento como gobernador de Nicaragua, apresando a Salcedo y reteniéndolo en prisión por ocho meses en la Fortaleza Castillo de León, de la cual lo liberó para forzarlo a suscribir un acuerdo referente a los límites entre Honduras y Nicaragua, favorable a Pedrarias, que le permitía extenderse hasta el Río Lempa como extremo territorial de su Provincia admitida por Salcedo.
La primera etapa del gobierno de Pedrarias puedo limitarla al año de 1528, y definirla como una Etapa de Control del Poder Político-Militar de parte de Pedrarias:
• Tomar el control del gobierno por medio de la ley y de las armas sobre las pretensiones de Salcedo y de Pedro de los Ríos sobre “su” territorio.
• Premiar lealtades y castigar deslealtades de los vecinos dependiendo de sus comportamientos durante el corto período del “usurpador” Salcedo.
• Pacificar por la vía militar la resistencia indígena que encontró a su arribo a Nicaragua causada por Salcedo.
• Fortalecer la red de tráfico de esclavos de guerra hacia Panamá, por la ruta del Golfo de San Lúcar y la Isla de Chira.
• Reorganizar las reparticiones de indios libres entre sus leales, así como aquellos que habían venido de Panamá con él para la nueva Provincia.
En esta etapa su principal punto de agenda de gobierno fue Salcedo, a quien derrotó por la vía legal y militar. Acabado el asunto Salcedo, Pedrarias creía estar listo para una segunda etapa de su gobierno, la que hubiera sido la Etapa de Consolidación, de no ser por la inesperada intervención de un nuevo funcionario que trastocaría la relación de poder existente hasta ese año 1529.
Me refiero al Alcalde Mayor Francisco de Castañeda, quien llegó a la Provincia a principios del año 1529, entre febrero-marzo.
La presencia de Castañeda fue un serio problema para Pedrarias desde el inicio, pues la primera acción del Alcalde Mayor fue iniciar un proceso de investigación contra Miguel Juan de Rivas, factor de Pedrarias, y Juan Carballo, vecino de Granada y leal de Pedrarias. En este proceso se dejó claro que Pedrarias traficaba indios libres como esclavos y también indios esclavos sin herrar por la ruta del Golfo de San Lúcar, evadiendo el Quinto Real de Su Majestad.
Esto fue imperdonable para Pedrarias, por lo que en su agenda permanente estaría el nombre de Francisco de Castañeda, con el agravante de que el gobernador no contaba ya con la salud ni la energía suficientes para enfrentar exitosamente a este nuevo adversario.
Esta segunda etapa podemos limitarla de 1529 a 1531, siendo el año 29 y principios del 30 la parte más enérgica de esta contradicción. En síntesis, esta etapa puedo denominarla como la Etapa de Pérdida del Poder de parte de Pedrarias. Para caracterizarla basta señalar los siguientes elementos:
• Continuación del tráfico de esclavos de guerra hacia Panamá, con la oposición de Castañeda, lo que tuvo que ocasionar algunos daños económicos al gobernador.
• Continuación con la pacificación de la resistencia indígena Chorotega y Chontales.
• Pérdida de las lealtades de los principales capitanes de Pedrarias, trasladándose al partido de Francisco de Castañeda: Hernando de Soto y Hernán Ponce de León. La prebenda y el ofrecimiento de mejorías individuales fueron el estímulo utilizado por Castañeda.
• Pérdida de parte de Pedrarias del control político sobre los cabildos de León y Granada en 1529, y un exitoso intento de recuperación por la vía electoral en diciembre de 1529, seguido de una nueva pérdida por la vía legal en el transcurso del año 30.
• Control por parte de Pedrarias del Consejo de la Provincia integrado por los funcionarios y oficiales del Rey, lo que le permitió continuar su plan expansivo hacia el norte, a la región de Nequepio y Cuzcatlán. Ya no pudo ver el fracaso de este intento, pues murió. La decisión de enviar a Martín Estete no había sido la mejor.
El asunto Castañeda no vio fin durante su vida. Pedrarias murió siendo enterrado en la Capilla Mayor del Convento de la Merced, en León, bajo la organización ceremonial luctuosa de su enemigo Castañeda. Irónicamente, Castañeda se alzó con su gobernación durante cuatro años, hasta que el Rey inclinó la balanza a favor de la Sucesión por Estirpe, al otorgar la gobernación de Nicaragua a Rodrigo de Contreras, esposo de doña María de Peñalosa, hija de Pedrarias.
Al morir, Pedrarias dejó constituida la Provincia de Nicaragua con límites no muy definidos territorialmente en ninguna de sus direcciones. En cuanto a las poblaciones fundadas, Pedrarias dejó instaladas y fortalecidas como ciudades con sus cabildos a: León, la primera en fundarse; Granada, la segunda; Villa de Santa María de la Buena Esperanza (en su segundo asiento). La Villa de Bruselas fue efímera y víctima de las contradicciones interhispánicas.
No dejó la región pacificada, la resistencia indígena era continua y se destacaban los Chontales en sus guerras contra las poblaciones españolas mineras. Y en cuanto a la cultura política, la gobernación de Pedrarias fue testigo de fenómenos comunes a toda la empresa conquistadora:
Dualidad en el ejercicio del gobierno; inestabilidad en la posesión de la tierra y de los indios; creación de partidos por las pasiones políticas entre los conquistadores de Nicaragua; centralización del mando; la ambición desmedida, el prebendismo y el oportunismo; opresión a los indígenas e intolerancia a los hispanos adversos a las políticas oficiales; la evangelización como excusa de dominación cultural religiosa absoluta y la Sucesión Política por Estirpe.
Han cambiado las tecnologías, los personajes, las circunstancias, pero en el fondo del espejo, si observamos con atención, siempre descubriremos el rostro que se refleja en nuestros rostros, de los Pedraristas, de los Castañedistas, de los Chorotegas-Mateare y de los Chontales, de Nos y de los Otros, en una lucha constante por llegar a sintetizar el NOSOTROS que tanto ansía la patria nicaragüense, aún hoy y con mucha angustia, a mediados del año 2006.