Nuevo Amanecer

Dos poemas de Octavio Robleto


Alto en el camino
Haciendo un alto en el camino,
¿podría un hombre decir que ha vivido mucho?
O acercándose a su fin,
¿podrá reflexionar que ha vivido poco?
Ninguna de las preguntas tiene respuesta adecuada.
El hecho de vivir hay que afrontarlo limpiamente
y hacer todo lo posible por lograr las perfecciones.
La mujer es indispensable compañera en esta empresa
y el hombre brinda apoyo a la mujer,
pero cada uno logrará fines diferentes
para que ambos coincidan en soluciones.
Sumar cualidades será útil y bello
y debe ser la meta en la jornada compartida.
Más que todo
que siempre haya entendimiento:
Amor es vida
y compartir la vida será fin y principio.
Armonía de carne y huesos
Yo soy de carne y huesos
con todas las cualidades y deficiencias
que esto acarrea.
Gozo tomando agua o vino
y gozo del sol y de su energía cotidiana.
El silencio de la madrugada
me acurruca en meditaciones
y el oleaje del mar me sacude a otros antojos.
Cada estado de la vida se relaciona con todo el Universo
y todas las sensaciones vienen encadenadas.
Pequeños dioses somos
átomos de un dios inmenso.
Es obligación nuestra alabar lo creado
respetar las reglas inmutables
y al hacerlo
nos alabamos y nos respetamos
en armonía de caprichos.