Nuevo Amanecer

Jean Michel Maes: “Mi vida es descubrir “


Jean Michel Maes, no parece un hombre solitario, por dedicarse a estudiar las mariposas de Nicaragua. Es diferente, se impone retos y corta con ímpetu cualesquiera de los desafíos. Su vida singular es descubrir, y aunque no aparenta ser muy complacido, para asumir encierros se las juega para salir adelante llenando expedientes, redescubriendo, intentando y formulando proyectos para conocer mejor el mundo de las mariposas y por ahora el de los escarabajos.
“Las mariposas, son un imprescindible movimiento estético del paisaje y un indicativo proveedor para la buena calidad de los ecosistemas”, señala el entomólogo holandés, que llegó al país hace 21 años, y se enamoró de la mujer que ama y con quien comparte sus descubrimientos, con el tiempo y forma, y que apoya en su potente fe, para cumplir sus inmediatas tareas científicas.
Maes, contra circunstancias y la falta de apoyo financiero de los que tienen el poder de asumir estas importantes jornadas de la ciencia, está al frente del Museo Entomológico en la ciudad de León.
Su onda principal son las mariposas nocturnas. No se queja, porque recibe un apoyo sostenido y preciso de parte de los Guardabosques ubicados sobre los ríos Sarapiquí e Indio en el Río San Juan. Ellos, son piezas claves, para el fortalecimiento de las colecciones. También trasladan cada mes escarabajos a buen resguardo con alcohol, para asegurar la colección y estudiarla en el museo.
“Yo empecé a estudiar éstos especimenes a comienzos de 1980, significando esta tarea mi deseo por apoyar al país, que se encontraba sin personal calificado y aparentemente sin planes de estudio ni investigaciones sobre estos asuntos de la ciencia”, señala con modestia el entomólogo.
Las mariposas forman parte de los Arthropoda, por presentar el esqueleto externo o exoesqueleto. Son insectos por presentar tres pares de patas y dos pares de alas y pertenecen al orden Lepidópteras, por poseer las alas cubiertas de escamas. Dichas escamas son las que dan el color a las mariposas, puntualiza Maes.
Un catálogo completo de las especies conocidas de Nicaragua se puede encontrar en MAES (1998_1999).
En las fotografías de Rodrigo Castillo, podemos ver los escarabajos, esos insectos nocturnos, muy conocidos en los países de Panamá y Costa Rica.
La impresionante colección de los chocorrones ubicados en Río San Juan. Asimismo los chinches de chagra, insectos de fresa y mora, tan recomendables para la medicina agrícola y para el ecoturismo.
Otro soberbio mundo es el de los adultos chichicastes, que cuando cierran sus alas, parecen hojas secas.
Conoceremos a las especies de los Morpho de Nicaragua (7 especies) ubicados en las reservas de Bosawás y sobre el río Waspán.
Observar el mundo de las mariposas, creo, es entrar a una imaginería muy propia, de asociaciones, que abreven muchas opciones interpretativas y emociones, al primer impulso. Es que el ojo humano puede percibir más de cien tonos de rojo, por ejemplo.
¿Cómo interpretar lo que hay detrás del color de una mariposa? Las azules, según dicen de la buena suerte y las negras de los malos augurios. Pero serán nuestros lectores de Nuevo Amanecer Cultural, los que como espectadores directos podrán elegir en este bello recorrido exclusivo de las mariposas de Nicaragua.
Cuando lo visité en compañía del fotógrafo Rodrigo Castillo, nos esperaba con gran serenidad jugueteando con una colección de mariposas de las más exóticas, que él tanto quiere y disfruta, según me confesó.
Tito Leyva: ¿Cómo descubriste Nicaragua?
Yo coleccionaba en Bélgica. Cuando vine a Nicaragua, me di cuenta que los entomólogos agrícolas se habían marchado del país, y fue esa circunstancia que me aseguró, lo que yo consideré “un espacio propicio y abierto”, y me dije, yo sí lo aprovecho. En Bélgica, la cosa era diferente habían más entomólogos, que insectos por descubrir.
Jean, ¿cómo empezaste esta jornada que parece imparable por el mundo de las mariposas y los escarabajos?
Por el valor del intercambio el estudio de estos especimenes datan del año 1800. Es tan interesante, ese tipo de contactos que se registran algunos especimenes en lugares donde ahora no existen.
¿Qué es una colección? ¿Cuáles son sus características?
Una colección es el reflejo de insectos, animales y plantas, de lugares donde no existe nada.
¿Cualquiera puede coleccionar?
Lo de colectar está o no está en la persona. Yo creo que es una vocación de alta pasión, paciencia, porque en la espera aparece un mundo nuevo y se rebasa un territorio hasta ese momento desconocido. Un hermano de mi abuela coleccionaba todo tipo de botones en inmensos baúles y a nadie esa afición le parecía sensato, pues, todos decían que “le faltaba una tuerca”.
¿Quién fue el primero en estudiar las mariposas de Nicaragua?
Fue Godman y Salvin (1887_1901) quien realizó el primer estudio sobre las mariposas de Nicaragua que amplió a las de América Central y luego publicó en la enciclopedia de Biología Centrali_Americana. Este estudio para Nicaragua está basado sobre el material colectado por Thomas Belt en los años 1870_1875 ubicado en las cercanías de las minas de oro en Santo Domingo, Chontales, que era su lugar de trabajo. Estos especimenes están conservados en el Natural History Museum de Londres.
¿Quién más realizó otros estudios?
Otro estudio de mucha importancia sobre las mariposas de Nicaragua, la realizó Dioclesiano Chávez, a finales del siglo pasado. Su enfoque principal fue sobre las que se encontraban en las cercanías de las Sierras de Managua. Lamentablemente, ese estudio se perdió inexplicablemente. Pero, la mayor pena es que éste gran precursor no está en la memoria de la gente y ni siquiera se ha ganado una estatua.
¿Qué le ha motivado para realizar este intenso trabajo que significa coleccionar?
Mi pasión empezó desde chavalo. Y mi pasión aún crece más, pues, hace mucho tiempo, estoy observando que tan variable son los insectos. Empecé con las mariposas nocturnas, sigo con los escarabajos y no dejo de asombrarme.
¿Hay un dato que nos indique cuántos especimenes son?
Existen más de 500 mil especimenes, salgo al campo y encuentro cosas que nunca he visto. Y lo más impresionante es que cada vez, la colección aumenta. Especimenes totalmente diferentes de los que he visto, pues, siempre uno se encuentra con cosas, que no imagina que existían.
¿Y esa capacidad de asombrarse se fortalece en el día a día?
Claro. Asombrarse por un montón de detalles. Un escarabajo que en la noche tiene varios colores en la cabeza, no fácilmente se percibía, porque se había colectado en trampas y uno no lo sabía. Preguntarse, el porqué de esos colores, del dibujo de esos animales, que parecían ranitas muy pequeñas y caminando hacia atrás, son buenos momentos, para que uno siga descubriendo y redescubriendo.
¿Cómo se matiza esa actitud permanente para descubrir siempre algo para la ciencia?
Es algo medio complejo. Pero es la búsqueda de un sentido, la idea que predomina para coleccionar y aplicar a lo que sea. Estar muy claro, de que se contribuye a la biodiversidad del país, por el intercambio científico y el interés por coleccionar. Esto de la colección queda adentro.
¿Qué hacen su esposa y usted por el momento?
No estamos coleccionando por los altos costos que implica, sólo estamos haciendo fotos para la colección. Aunque realizamos proyectos pequeños, pero de manera esporádica.
¿Cómo enfrentan los gastos del Museo?
Esto es un asunto familiar y sin apoyo institucional. Mi esposa, Juana Téllez, es entomóloga y yo somos el personal de planta. Aunque apenas somos dos, los gastos son altos, por el pago de luz, por el uso del deduficador. Tan sólo esperamos que haya un poco de sensibilidad e involucramiento de parte de las autoridades para éste tipo de proyectos de la ciencia natural.
¿Cuál es su sueño?
Mi gran sueño es que se monte una colección nacional, como un museo nacional, pero basado en colecciones. Existe un museo nacional, pero es más bien como un salón de exposiciones, que no tiene respaldo en la parte de las ciencias naturales, y no tiene el apoyo fundamental de las colecciones.
En los museos del mundo, el valor del museo no es la colección, sino lo que está detrás. Por ejemplo, en el Museo Británico está la colección más grande de insectos de Nicaragua y del resto del mundo.