Nuevo Amanecer

Una pasión sostenida de Bygocha D´ Amalia


El pintor esteliano radicado en Holanda, Bygocha D´Amalia, se mantiene aferrado a sus cuadros, en un círculo íntimo con el color bajo el tesón vitalista y persistente que será para siempre. Una prueba de ello, es su voz propia del paisaje nicaragüense, que no olvida, pese a las distancias, y que recupera con más fuerza, apenas toca el terruño.
La fascinación por el color que transpira Bygocha le llega por la complicidad con el trópico, muy céntrico, y con mucha intensidad, aunque por otras rivalidades y desavenencias naturales lo captura grises en tristes, pero con armonía espléndida. Sin embargo, las lluvias por estos tiempos, se queja el pintor, envuelve los tonos verdes de la infancia en verdes vejillas, veronés, además de velar los cerros como con una brocha dormida. “Yo he vuelto a Nicaragua para cargarme de energía con los azules, las trinitarias, los malinches, y decirme todos los días, gracias a Dios soy artista, con el placer inagotable para pintar, como el primer día, cuando matriculé en el 90, en La Escuela de Bellas Artes, la gran decisión de mi vida, confiesa.
“El pintor Aparicio Arthola, junto a Julio Martínez, Casanova y otros, todos ellos, han sido un punto de apoyo necesario para mi construcción de pintor”, y Bygocha lo confirma con su rostro campesino como un cielo amable de entusiasmo y de agradecimiento por la vida.
La pintura de Bygocha D` Amalia rompe con el expresionismo y el realismo, para asumir el compromiso artístico en una constante que aflora en el placer de la experiencia del color ensanchándose en un estilo maduro, con tonos bellos, sorprendentes y frescos, y de encanto natural, al entregarnos imágenes persuasivas privilegiadas por la mirada optimista.
“Yo le debo mi nombre artístico de Bygocha D`Amalia, a mi madre Amalia, por ser ella, la guía emprendedora que me enseñó a tocar los primeros colores de la vida, el amor, la ternura, y por observar con tolerancia mis iniciales garabatos deseosos de libertad.
Bygocha trabaja infatigablemente sus cuadros con la fuerza de su brazo derecho, batiendo el silencio de sus texturas con la espátula y no con el pincel, que determina sólo para firmar sus cuadros. “Con la espátula todo se puede hacer, le recomendó el pintor Julio Martínez”.
“En mi experiencia con el color he logrado encontrar los predios frondosos de la luz, desde el azul oscuro, pero también con mucha insistencia desde la oscuridad. Otros pintores tendrán mayores esfuerzos, pero lo mío es la constante que me exijo al trabajar alternativamente en tres cuadros a la vez, reconociendo que existen caídas, pero lo importante es avanzar, insistir, y ser uno el primer crítico de sus obras. En mis años de pintor, el crítico que hay en mí es severo, respetuoso, y sin el peregrinaje de las concesiones.
“Cuando visito los grandes museos me siguen impresionando los cuadros de Velásquez, de Van Gogh, por la energía de sus huellas y su poderosa imaginación, que me sirve para seguir adelante. Para mí el hecho visual es necesario, tocar la textura, y es lo que le pido a los visitantes de mis exposiciones por el mundo que toquen mis cuadros, que yo lo disfruto y no lo prohíbo”.
Los sueños del pintor esteliano son, entre otros, presentar sus obras en la Organización de Naciones Unidas, el próximo año. Pero exponer en París es su más grande anhelo.
En la cartelera de Bygocha está participar del 10 de octubre al 1 de noviembre de este año en una exposición iberoamericana con la asistencia de 20 países, con la representación de dos artistas por país. El pintor José Aragón le acompañará por Nicaragua.
Bygocha D`Amalia ha participado en más de 60 exposiciones colectivas, tanto en Nicaragua como en el exterior, Estados Unidos, Taiwán, Alemania, España Bélgica, Italia y Holanda. Asimismo, ha ganado muchos premios por su labor pictórica.
La exposición personal “Peregrinaciones del Color” se inauguró con éxito el primero de octubre y estará abierta hasta el 17 de octubre en la Pinacoteca del Banco Central de Nicaragua.