Nuevo Amanecer

TODO LO QUE FUE O ES COMIENZA CON UN SUEÑO


Granada, 9 de mayo 2006
Todo lo que fue o es comienza con un sueño
y cuando el poeta extravía sus sueños
descubre que el hombre es el animal fracasado
en el reino de la naturaleza.
Entonces ya no le surgen palabras para decir:
“Tus pezones huelen a cereales de frutillas”,
y se convierte en un soñador callejero
buscando la diferencia entre la verdad y la mentira,
entre la realidad y los sueños
y sus versos son las mentiras de una marca registrada.
Sin sueños el hombre se miente y se traiciona.
Sus mentiras son memorias
de las mentiras que lleva puestas.
Sin sueños la vida es un gato en las paredes
desbaratando la casa.
Sin sueños uno vive con el corazón desocupado,
haciendo el amor con mujeres equivocadas
y teniendo amores adolescentes sobre muebles decrépitos.
Los sueños crean personajes dentro de la novela que uno vive
y hacen del poeta una criatura con el vicio de la imaginación.
Los sueños son útiles como la luna
porque le agregan fábulas al mundo.
Los sueños, como la tierra, son una matriz milagrosa
que le dan otro nombre a las rosas
que siempre conservan su perfume.
Los sueños sirven para que el poeta corra hacia su destino,
como un pajarito andrajoso, para decir estas últimas palabras:
“Mis lágrimas,
empinadas desde el abismo donde me encuentro,
ya se salen por mis ojos”.