Nuevo Amanecer

HUELLAS: “Compartir el arte para conquistar la belleza”


La Fundación Hugo Palma Ibarra asume un nuevo coloquio de revelación y búsqueda artística compartida en una nueva realidad con motivaciones esenciales, para realizar el acto cuarto de la Trienal de Arte 2005-2007, del 19 al 31 de mayo.
Desde el acto uno hasta concluir con el séptimo en el año 2007, se ha originado y desarrollado una gran convivencia de extraordinaria espiritualidad para la salvación, protección y veneración por el arte, nos manifiesta el maestro Hugo Palma Ibarra, fundador y noble artista de estas sensibilidades, que sólo son posibles desde la mirada apacible y desparramada de los sueños.
Pese a que no hay un reflejo de bondad para los asuntos del arte en nuestro país, Palma Ibarra continúa construyendo en su afán altruista “un espacio sencillo, pero vivo, para la protección de estas huellas como un templo laico, un museo arqueológico y un laboratorio de arqueología.
“Los pintores que participarán en el acto cuarto de la Trienal son artistas consistentes, con experiencia acumulada por la búsqueda y el ímpetu creativo, lo que les ha dado un arte de comprensión y sensibilidad frente a los constantes avatares de la vida y la inserción en los nuevos procesos económicos y sociales”, confirmó.
Julio Martínez, Sarah Lynn, Elvin Arróliga, Edwin Mauricio Mejía y Alicia Montoya son egresados de la Escuela de Artes Plásticas, con predominante convicción de sus posibilidades para sus individuales desarrollos artísticos. Emergen con lucidez y talento, y se muestran seguros de continuar aportando a la plástica nacional e internacional nutriéndose de los nuevos referentes de la modernidad y los nuevos pensamientos.
Algunos son clásicos, y se manifiestan apegados al mundo de la academia, pero los hay contemporáneos en la utilización de objetos y de las herramientas necesarias, para plasmar con ideas brillantes sus emociones y sensaciones, puntualizó Palma Ibarra.
Agradezco a ellos su colaboración entusiasta, para lograr la plenitud de este proyecto que no tiene fines ni objetivos comerciales, más que la promoción y todas sus bondades y fomentar los espacios para el disfrute de un arte cada vez más hermoso y espiritual.

Tito Leyva: Maestro, ¿se necesitan programas en defensa de la cultura?
Hugo Palma: Hace falta que haya más entereza y dedicación por estos asuntos del arte y la cultura. Pero lo urgente es que se realice un trabajo consciente y sostenido para el beneficio de resultados óptimos de reivindicación por la calidad y el desarrollo de nuestra pintura nacional. Considero que hay múltiples maneras para emprender nuevos proyectos culturales, pero hace falta interés y convicción para afrontar todas las circunstancias y vicisitudes, que por ahora descansan en los artistas nicaragüenses, pero que con esfuerzo y lucidez, como producto de sus obras, han podido sobrellevar.
La verdad es que hace falta un programa de inversión de la empresa privada y dejar a un lado todos los pretextos que se exponen para no contribuir y mantener una indisposición cuasi permanente por los temas del arte y la cultura, señaló el pintor.
Palma Ibarra publicará en septiembre un libro sobre las causas de la Guerra Nacional, que sin duda levantará las voces del debate y la controversia, pues pondrá sobre la mesa del diálogo todo lo referido al olvido de las autoridades oficiales al presentar la Batalla de San Jacinto sin el contexto del antecedente de las guerras civiles. Ése fue un primer episodio trágico de la Guerra Nacional, pero duró dos años más. No se ha educado a los jóvenes brindándoles una educación veraz, pues sólo les ha dado una versión acuñada de la historia. El filibustero llegó al país por la avidez de la lucha por el poder entre dos facciones, y una de ellas lo trajo y él se aprovechó ripiosamente. Si nos hubieran educado correctamente estuviéramos viviendo otra historia.
Las Huellas de Acahualinca, un lugar tan importante, están abandonadas y el pretexto es que no hay dinero, pero lo cierto es que no hay mecanismos para que se produzcan resultados necesarios. ¿Hasta cuándo esperaremos para que se conforme una estructura arqueológica en las Huellas de Acahualinca? Hace falta despertar y trabajar con decisión y empeño, pensando en Nicaragua.
Lo mismo ocurre en la Hacienda San Jacinto, donde existen más de diez manzanas de tierra esperando un proyecto de construcción para el desarrollo turístico y hotelero, para el bienestar de la familia, los turistas y el entretenimiento de la juventud. El turismo es para producir y no al revés.

TL: ¿Qué lo hace sentirse optimista?
HPI: Trabajar. Encontrarme con excelentes artistas plásticos y compartir juntos la búsqueda, y plantearnos el reto de todos los días, para entablar un debate y una discusión seria que nos motive a fortalecernos. Seguir respaldando con máximos esfuerzos la Fundación Hugo Palma Ibarra como promotora de las artes y la cultura.
Aprovechamos nuestra visita a la Fundación Hugo Palma Ibarra para conversar con dos de los expositores del acto cuarto de la Trienal de Arte: Julio Martínez y Edwin Mauricio Mejía.

Tito Leyva: Julio, ¿cómo defines a tu obra?
Julio Martínez: Estoy abierto para acercarme a compartir todos los temas, todos los tópicos, pues creo que en mi pintura asimismo inciden con igual dimensión lo referido al medio ambiente, así como una necesidad de aprovechar todas las circunstancias y los medios educativos. No estoy aferrado a un tema específico, sino a todas las gamas frías y cálidas. Intervengo en los altos contrastes, y lo hago por la necesidad de una abierta búsqueda y una disposición para encontrarme.
TL: ¿Cómo te defines a ti mismo?
JM: Me siento satisfactoriamente encontrado, aunque sé que la satisfacción no es eterna. Es una demanda necesaria, pero en mi trabajo encontraré nuevas insatisfacciones, que voy acumulando para prepararme en nuevas búsquedas. Tengo un pensamiento realizado: soy pintor desde niño.

TL: Cuéntame acerca de tu participación en el acto cuarto de la Trienal de Arte.
JM: En la Fundación nos une y nos converge un espacio sin límites. Don Hugo no nos impone conceptos para poder participar. Aquí no hay censura. No hay un fin comercial, sino de promoción. Mis cuadros no son referidos al tema de las huellas, pero yo defino huellas como una búsqueda. Agradezco su interés por el desarrollo del arte y por juntarnos en un proyecto de extraordinarios derroteros de sensibilidad artística.

TL: Edwin Mauricio, ¿qué me cuentas?
EMM: Soy arquitecto. Esta invitación de don Hugo para mí es un reto y una satisfacción al encontrarme con pintores amigos que nos presentan una propuesta sólida y coherente. Ejemplo de ello es Elvin, cada vez presentándonos una técnica propia y particular. Respecto del tema de huellas, lo relaciono con el lienzo, que son huellas, mis propias huellas. Yo valoro las huellas como la presión ejercida de los pies sobre el fango, una situación caótica. Don Hugo nos brinda todas esas posibilidades para reflexionar y debatir con nosotros mismos y sacar a relucir lo mejor de nuestro arte. Comparto las abstracciones, marcadas, remarcadas y difusas. Huellas de la amistad, del aprecio, del desprecio, divinas, del zapato, de la mano, dactilar; huellas, huellas, huellas.... quién las puede definir. Es la segunda vez que me invita, y es mi acercamiento a... Es una fiesta. Mi fe, sin esperanza, sin consuelo. Respecto de mis expectativas, no se puede pedir más, ésta es una oportunidad para expresarme.