Nuevo Amanecer

Tríptico de Nicaragua


I. - LOS BUFONES

Rubén Darío
Recuerdo, allá en la casa familiar, dos enanos
como los de Velázquez. El uno, varón, era
llamado “el Capitán”. Su vieja compañera
era su madre. Y ambos parecían hermanos.
Tenían de peleles, de espectros, de gusanos;
él cojeaba, era bizco, ponía cara fiera;
fabricaba muñecos y figuras de cera
con sus chicas, horribles y regordetas manos.
También fingía ser obispo y bendecía;
predicaba sermones de endemoniado enredo
y rezaba contrito páter y avemaría:
Luego, enano y enana se retiraban quedo;
y en tanto que la gente hacendada reía,
yo, silencioso, en un rincón, tenía miedo.