Nuevo Amanecer

Destino de un insecto


Estaba yo en mi hamaca
mirando la pared blanca
pensando quién sabe en qué
y de pronto un punto negro en la pared
y rápido una salamandra rutilante
salida quién sabe de dónde
corrió hacia él
andando en la pared vertical como en suelo plano
y ya no hubo más punto negro
y se fue.
Eso a mí me gustó.
Se lo comió como yo como
como todos comemos, y como
Cristo comió en banquetes alegres con pecadores
y él mismo se dio como comida.
Me gustó.
Todo es comida en el cosmos.
Y sólo quedó la pared blanca otra vez.