Nuevo Amanecer

Blanca Castellón: Ama del Espíritu


“Para mí la poesía representa libertad: una puerta abierta para entrar al imposible. Mi mayor proximidad con la libertad es el momento creativo, ese momento en que puedo incrustarme estrellas en la frente y hacer añicos la dictadura del tiempo y el espacio, adulterar recuerdos dolorosos o felices con algún toque de luz”, dice Blanca Castellón, poeta nacida en Nicaragua en el año 1958.
De su obra poética han escrito Gioconda Belli, Álvaro Urtecho, José María Zonta, Edwin Yllescas Salinas, Sergio Ramírez y Pablo Antonio Cuadra, quien describió la poesía de Castellón como de “rara precisión y brevedad”.
Blanca Castellón empezó a escribir sus primeros versos a los diez años de edad. Dedicaba poemas a sus padres, quienes le alentaron a seguir cultivando “el arte de la iluminación”. Luego, en la adolescencia, siguió escribiendo, y fue a los dieciocho años cuando finalizó su primer poemario, aún inédito.
En una de sus obras que lleva por título “Ama del Espíritu” (1995), se puede deducir una sumisión y contemplación ante las cosas, no así del tiempo, del cual ella es la dominante. Blanca Castellón es la única poeta de su generación en experimentar con la poesía sonora, manteniendo como centro la estructura clásica de la escritura. En “Ama del Espíritu” la poesía se vuelve una iluminación sobre la vida del poeta: “El sol era un poema / Y la tierra era yo”.
“Flotaciones” es el otro título publicado en el año 1998. Un poemario cuyos versos, en su mayoría, están estructurados por dísticos. Un libro más nostálgico, producto de la noche, más el insomnio abierto al vacío. Posteriormente publicó “Orilla Opuesta”, con el que obtuvo el I Premio Internacional “Instituto de Estudios Modernistas” de poesía 2000. “No los escribí desde mí, sino desde afuera”, expresa en una conversación la autora, respecto a esta obra.
Es interesante observar que a partir de “Flotaciones” empieza un tono más reflexivo en la poesía de Blanca, y a partir de “Orilla Opuesta” aborda el concepto de otredad, tema que será replanteado de una manera más amplia en su reciente poemario: “Los juegos de Elisa” (2004), y del cual Sergio Ramírez refiere que: “Ni Elisa ni Blanca existirían sino a través de las palabras. Un espejo lleno del ‘humo de la poesía puede confundirlo todo’. Pero cuando la humareda se despeja, lo que sobrevive son las palabras”. La poesía de Blanca Castellón ha sido traducida al inglés y al francés, entre otros idiomas. Actualmente es vicepresidenta del Centro Nicaragüense de Escritores. Participará en el II Festival Internacional de Poesía de Granada, el cual se efectuará del 06 al 11 de febrero de este año.
LOS MUERTOS
Los muertos destilan humo
y asuntos pendientes
se instalan en la corona
(de arterias
moradas que cercan
(el corazón
los muertos no son
tan nobles en su reposo
aprovechan el tiempo libre
para interponerse
(en la sana
costumbre de sonreír
que tenemos los vivos
luego abren la llave
de agua en los ojos
y nos hacen llorar.
De “Los juegos de Elisa”.
EL PERRO DE GOYA
La otra tarde un amigo me decía
que el lienzo aquel alucinante
del perro semihundido de Goya
estaba el pintor que se moría
tratando se saltar hacia la vida
y aunque a mí me parecía que el can
asustado simplemente recostaba
su hocico en el regazo oscuro de la parca
mi mente se fue por otras vías
o fue una voz que interfirió
y me dijo:
todo artista lleva un perro en sus entrañas
fiel a su olfato y al hueso de su oficio.