Nuevo Amanecer

Cuando cuento que hay días que no te he querido


No es preciso mentirte y te lo digo,
hay días que no te he querido.
Días en que escribo,
sacando punta a aquel lápiz que me diste,
aquel día único de enero,
el enero como es hoy siempre y digo,
que no hay más eneros, si no estás conmigo.
Hay días que no te he querido,
y se emposa el día como charco viejo
en la nostalgia de la penumbra y mi quejido,
días, cuando la señora melancolía/
se adueña de aquella aurora, o este otro escondrijo,
y me araña la risa y me borra la alegría.
No miento ¿y para qué? Si te digo
existen esos días que no te he querido/
y bajan del alma y se asilan en los huesos/
como inviernos lentos, mansos, endurecidos.
Hay días, esos que no te he querido,
que vienen a buscarme gatos amarillos/
y hojas crujen, bajo mis pasos perdidos.
Un huracán de memorias barridas
recogidas en palitas de deseo y llanto,
abruman de arena los ojos míos,
esos días que, arrimada a tu recuerdo,
rememoro los días que no te he querido.
Lamentando que hoy sea otro día perdido
amor, que para qué te digo,
no te he querido, hay días...
Olvidé el olvido de quererte,
entregada, entretenida,
viajera por rumbos idos, sin par,
sin mancha de sombra,
andariega abrazando ciudades,
días en que vi cuatro tardes,
dos noches, un día, sin tu compañía.
Días, esos en que miré un parque
con mis ojos en desvaríos,
y busqué tu sonrisa entre mis torpes olvidos.
Días que como hoy, te pido,
no me reclemes olvido,
porque existen vos sabés,
esos días que no te he querido.
Son días que olvido que el amor,
como un sueño amanesquero me lleva,
loca y de vigilia ardida,
días en que busco que la lluvia
me hable a solas y limpie mi memoria,
de esos días que no te he querido.
Milagro del sol bajo la brisa
de una tarde quebrada y arrepentida, yo,
entre las ramas de este loco desdén/
y ungida de amor por vos,
libre de esos días que,
para quererte más y por quererte mucho,
échome en cara esos días de finales lentos y heridos,
en que bajo el otoño de mi vida,
agazapada y escondida,
cuidando el amor, este amor de mi vida,
no supe que habrían días en que el olvido...
injuria, amenaza, oprime corazón y latiga
días, en que hoy de saberlo,
abrasada de dolor, digo,
¡ay de mí!, por esos días que no te he querido.