Nuevo Amanecer

El viejo Güegüence se toma Tegucigalpa

Quince cuadros del pintor nicaragüense Henry Aguilar exhibidas ante Cuerpo Diplomático

Morena Guadalupe Espinoza G.

Hace 513 años, ni indígenas ni españoles imaginaban lo que ocurriría con la subyugación de su cultura a otra completamente distinta, desde el aspecto físico de sus integrantes, hasta su lengua y su religión. Ese pasaje histórico que aún ocasiona dolor ante la barbarie con que los indígenas fueron tratados, dejó como resultado la mezcla interesante y rica que somos nosotros: América Latina. Dentro de ella está Nicaragua, el corazoncito del continente que ahora comparte con el resto de naciones uno de sus grandes tesoros: El Güegüence o Macho Ratón.
El güegüe, el anciano, el tata, el sabio, el abuelo, el viejo conocedor de la sabiduría popular indígena que usó su inteligencia y astucia para burlarse del gobernador Tastuanes, ése es el Güegüence. La obra que, el pasado 25 de noviembre, la Unesco declaró patrimonio oral e inmaterial de la humanidad, debe ser estudiada por todos, tanto nicaragüenses como extranjeros.
Recientemente, en Tegucigalpa, el pueblo hondureño y diplomáticos de más de siete países tuvieron la oportunidad de conocer esta obra teatral y danzante. Dicha presentación, titulada “Expo Güegüence”, consistió en exhibir quince cuadros del pintor nicaragüense Henry Aguilar, quien a través de sus pinceladas muestra los diferentes personajes de la obra universal.
Sus pinturas caracterizadas por los colores vistosos, el uso de lentejuelas y escarchas, presentan los pies descalzos del macho en oposición a las zapatillas españolas del gobernador. Así, pictóricamente vemos el arte escénico con el que los mangues satirizaban a las autoridades solemnes de la época, una forma de demostrar que no estaban completamente doblegados y que su cultura era también sumamente valiosa como la invasora.
La exposición en Honduras es un trabajo conjunto de la Embajada de Nicaragua en esa nación y la Asociación Para el Desarrollo Cultural Camino, esta última agrupa a 18 artistas nacionales, entre escritores, pintores y teatristas. Durante la exhibición de los cuadros a cada asistente se le obsequió una copia del texto “El Güegüence”. Presentar y difundir esta obra coadyuva a dar a conocer completamente nuestra identidad. Constituye una manera de demostrar que “soy nicaragüense por gracia de Dios, como dice Tino López Guerra”, expresó Julio César Delgado, embajador de Nicaragua en Honduras.
Queda pendiente que otras autoridades como la Cancillería, el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes, el Instituto de Turismo y las distintas Embajadas de Nicaragua continúen dando a conocer el significado y valor de “El Güegüence o Macho Ratón”, ya que inclusive en nuestro país hay
desconocimiento sobre la obra.