Nuevo Amanecer

EQUILIBRIO Y ORDEN (a propósito del “Cántico Cósmico” de Cardenal)


Los vocablos equilibrio y orden suelen tomarse en el habla común como atributos aplicables a una misma situación por lo general deseable. Sin embargo, en la literatura de divulgación referida a la biología y la medicina de nuestros días, suele presentarse como un objetivo beneficioso el lograr en sistemas físicos y sobre todo biológicos la consecución del no equilibrio termodinámico de acuerdo con los aportes del Nobel belga Ilya Prigogine. En el lector no especializado a quien se dirige esa información surge la duda de cómo puede desearse el no equilibrio, o lo que para él es equivalente, cómo puede desearse el desorden. Pues para eso es necesario saber que al menos en termodinámica, equilibrio y orden son situaciones opuestas.
La explicación en termodinámica es muy sencilla. Los gases están formados por partículas, moléculas, que están en constante movimiento, de tal modo que si un gas se confina en una caja, las moléculas se esparcen ocupando toda la caja, siendo sumamente improbable que por sí solas se apiñen en una porción de la misma, tal como expresa la segunda ley de la termodinámica. Cuando las moléculas están ocupando toda la caja se dice que están en equilibrio termodinámico, pero como no están ordenadas, esto es como cada molécula puede ocupar cualquier lugar en la caja, se dice que están desordenadas en grado máximo o que han alcanzado el máximo de entropía. Así que máximo de entropía, es máximo de desorden, en termodinámica equivale a equilibrio.
De modo que si estando en equilibrio el gas en la caja, esto es, esparcidas sus moléculas por doquier, sin orden alguno, y quisiéramos ordenarlas, digamos todas en la mitad de la caja, tendríamos que ejercer fuerza sobre ellas, por ejemplo con un émbolo y mantenerlas así. Vemos que para lograr orden en termodinámica hay que ejercer fuerza. El orden no es espontáneo, el desorden sí, algo que vemos también a menudo en otros contextos que no son termodinámicos por cierto.
Se comprende ahora que siendo el organismo vivo un sistema biológico ordenado, en el mismo es necesario que no haya equilibrio termodinámico, esto es que la entropía no sea máxima para que como vimos antes, no haya desorden.
Ahora podemos entender porqué en su Cántico Cósmico dice Ernesto Cardenal “La termodinámica de no equilibrio es la que queremos”.
(Físico cubano)