Nuevo Amanecer

Clinch


Gancho directo a los frijoles, otro gancho sobre el arroz. El retador se dobla y sube un poco la guardia, sin embargo recibe golpe en forma de swing a la zona del aceite de cocina y jab de izquierda sobre las hortalizas. El diputado enseña sus colmillos amarillos. Uppercut a la cebolla, recto de derecha al jabón de lavar, otro recto contra los útiles escolares, parece que eso es todo para el contendiente; apuestas a la vista, sobornos bajo la mesa, el ministro se saca carne de los dientes con un palillo. Cruzado de derecha al pollo en piezas, gancho de izquierda a la chuleta de pescado, la mercadera baja el precio de los aguacates, el ama de casa engrasa la máquina de coser y desenfunda su costal de retazos. Golpe de huelga que se queda corto, el General hace una finta y tira una seguidilla de bombardeos sobre la democracia del retador. Combinación de izquierda-derecha sobre el azúcar, tremendo jab que entra pleno a la carne de cerdo, posta vieja de corona en rebaja, los niños piden leche a gritos, pero el Presidente no cede y riposta con un alza en la tarifa de servicios públicos y en el precio de la remolacha. Huelga de hambre del retador que entra sin fuerza a la cuenta corriente de los empresarios privados. La jerarquía eclesiástica enfurecida lanza dos violentos uppercuts sobre la conciencia que se tambalea, atención, está a punto de caer, pero la madre de familia se acomoda la pana de mercado y contesta el ataque con rebaja directa en los elotes cocidos, tira dos rebanadas de sandía a bajo costo, parece que ha tomado aire porque saca bolsitas de mango verde a la calle, sigue un recto de platanito frito con ensalada de repollo, gancho de enchiladas, jab de quesillos baratos, otro jab de tortitas de carne y remata elegantemente con tremendo recto de manuelitas con queso. Sin embargo el ministro de finanzas ha venido bien entrenado y riposta con un alza en los impuestos sobre la renta, otro recto sobre el precio de los agroquímicos y un durísimo uppercut cargado de plaguicidas tóxicos. El campesino logra esquivar parcialmente esta arremetida, escapa del rincón, corretea un poco con su yunta de bueyes, lanza varios moños rápidos de zanahoria en rebaja y un swing de jocotes cocidos sobre el desconcertado jefe del Parlamento. El retador mete otra izquierda con un paro de maestros y un poderoso combinado izquierda-derecha con una marcha de mineros a la capital, cuando finaliza la sesión con un aumento del 80 por ciento en los honorarios de los diputados.
Recuerde: el ring que usted ve manchado de sangre, es limpiado por cortesía del Banco Mundial, y ya sabe, amigo oyente, amigo televidente, si necesita un préstamo pregunte por el gobierno de la pulpería más cercana.
Y nos vamos al siguiente round de esta espectacular carnicería. El comisionado de Policía viene de su esquina hecho un energúmeno, tira recto de derecha sobre el sindicato, uppercut de balas sobre la humanidad de los estudiantes, jab lacrimógeno sobre la marcha de maestros, un violentísimo cruzado amansa-locos sobre los desalojados. Atención, el pueblo está contra las cuerdas, la soga al cuello, pero el pandillero logra esquivar los disparos y coloca un certero one-two sobre el vidrio delantero de la patrulla, continúa con dos golpes en corto contra los anillos de oro de la agraciada dama y eructo pestífero de izquierda sobre la sonrisa de Miss Universo. El cristiano logra poderoso gancho a los versículos del Cardenal, esto se pone caliente señores y señoras, entran en clinch los contendientes, interviene el árbitro, pero el presidente del Banco Central aprovecha la confusión para pegar un cabezazo irreglamentario de dos millones de dólares en préstamos a sus amistades. El gran ganadero ataca ahora con extorsión sobre la hipoteca de la cooperativa, la prostituta se agacha y mete certero volado de izquierda a la zona pública del alcalde. La Corte Suprema tira gancho de derecha contra la Constitución, otro gancho del Consejo Supremo contra las elecciones, ripostan tímidamente los pensionados con un semi-jab sobre la vergüenza del gobierno de turno. El Fondo Monetario cambia rápidamente de guardia, brinca ágilmente sobre sus piernas de marine yanqui y lanza recto de ultraderecha contra los precios del combustible. Los buseros contraatacan con paro nacional directo a la imagen sonriente de la libertad. Jab de los monopolios sobre los materiales de construcción, otro jab a las verduras y uppercut que se queda corto en los antebrazos de la oposición. Ésta arremete rápidamente con varias jornadas nacionales de protesta, movilización de desempleados en ráfaga y una seguidilla de cantos y poemas que hacen mella en los hematomas del Congreso norteamericano. El párroco de comarca lanza dos sermones directos, se tambalea el arzobispo, parece que esta pelea finaliza contra todo pronóstico, pero los terratenientes hábilmente logran salir de la esquina cuando suena la sirena indicando que termina otro día en la fábrica de los taiwaneses.