Nuevo Amanecer

Claribel Alegría, ¡su majestad!


No voy a renunciar a ninguna de mis dos patrias, dice Claribel Alegría cuando le preguntan a qué país pertenece. Por fortuna, esta pregunta está resuelta: Claribel ha sido siempre un alma repartida, y compartida, que es salvadoreña con dolor salvadoreño, y nicaragüense con dolor nicaragüense, pronunció Sergio Ramírez en su discurso cuando le otorgaron este año en la UNAN-León el Honoris Causa a Claribel Alegría.
Claribel, la misma que cuando niña dictó poemas sobre las estrellas a su madre, nació en Estelí, Nicaragua, en 1924, pero vivió en El Salvador desde los nueve meses.
En la actualidad vive en Nicaragua y recientemente obtuvo el Premio Internacional Neustadt, considerado como el segundo más importante después del premio Nobel. A sus 81 años, Claribel inspira respeto y serenidad. Su poesía es a veces sombría y en ocasiones nostálgica, como su libro “Saudade”. Ella posee el mágico talento de hacer que su delicada voz poética se vuelva transparente, descubra su rostro en un espejo, que al final es ella misma, y así todo regresa al poema, a la poesía en sí.
Considera que “el creador siempre tiene que estar en la búsqueda”, y que para lograrlo es necesario seguir el consejo de Joseph Campbell, antropólogo y mitólogo norteamericano del siglo XX cuando dice: “Follow your bliss”, lo que traducido a nuestra lengua sería: Sigue tu vocación.
Claribel ha publicado Anillo de silencio; Cenizas de Izalco; Saudade; Soltando amarras; Sobrevivo; Una vida en poemas (Antología poética); y Esto soy (Antología poética), entre muchas obras más. Claribel Alegría participará en el II Festival Internacional de Poesía que se llevará a cabo del 6 al 11 de febrero del año 2006 en Granada, Nicaragua.

Este espejo me entiende

Voy a llegar de noche
después que hayan corrido los cerrojos,
después de las tertulias y los rezos.

Conozco bien las calles,
las recuerdo,
con su olor a verano
y mansedumbre.
No he podido cumplir
mi cita con la ceiba,
y ya esta soledad
me llega a las rodillas
y las dobla.

Desde mi puerta veo
procesiones de sombras,
y las voces son ecos,
y el viento perfila
obtuso en las esquinas.

Volveré a mi ciudad
donde los rostros simples de las casas
nos invitan a entrar.

Este espejo me entiende.
voy a buscar mi imagen
en las cosas de allá.

Esto soy: antología poética de Claribel Alegría. 1ª edición. Dirección de publicaciones e impresos. Colección Orígenes, Volumen No 15. El Salvador, 2004, p-101.

NOTA ACLARATORIA:

Por un olvido no se hizo referencia a lo que nos dijo sobre “El Güegüence o Macho Ratón” el escritor Fernando Silva, que todo fue tomado de su muy conocido libro “La Historia Natural del Güegüence”; además, el calco que se reproduce en el NAC de la figura primitiva donde aparece la cara del Güegüence también es tomado de las investigaciones de Fernando Silva en los códices antiguos que así aparece esa misma figura en la obra ya citada.

Tito Leyva