Nuevo Amanecer

Anotaciones amistosas


Conversando con el doctor Carlos González, embajador de Chile en nuestro país, surgieron las inevitables presencias del poeta Pablo Neruda y del ex presidente socialista Salvador Allende, y por supuesto su admiración y respeto por el presidente Ricardo Lagos. Todos ellos ligados en el tiempo por una entrañable amistad.
El doctor González está contento porque recientemente un cuadro del pintor Roberto Mata alcanzó los 900 mil dólares, superando a otro de Botero y uno del muralista mexicano Rufino Tamayo en un remate en la galería Christies.
Mata murió en diciembre de 2004. 16 obras del pintor, entre las que se encuentran óleos sobre telas, serigrafías y litografías, fueron donadas a su amigo Julio Cortázar para conformar la Fundación de Obras Latinoamericanas, siendo la colección chilena la que actualmente está siendo restaurada con el auspicio de la empresa Enitel bajo la tutela del Instituto Nicaragüense de Cultura.
“En el Salón Mata están las obras más relevantes del célebre artista y constituye un aporte al entorno de las artes, así como propicia un espacio cívico abierto para todos los que quieran disfrutar del legado pictórico de este grande latinoamericano”, aseguró.
La gestión cultural es una gestión social, así lo ha definido el presidente Lagos, quien concibe que los hombres y las mujeres son realmente felices cuando un país democrático brinda acceso a la cultura a todos por igual para beneficio de la convivencia y humanidad, agregó el embajador.
Entre los pintores que destacan en la colección chilena como de primer nivel están los cuadros de Roser Blu, José Ventureli y Francisco Smythe, así como José Balmes, esposo de Roser, los de Gracia Barrios, entre otros.
El embajador González rememora sus días de intendente en Valparaíso guiando sus recuerdos en las agradables charlas teniendo como testigo innumerables comidas y ratos de esparcimiento con el poeta Pablo Neruda, quien lo visitaba con frecuencia y le dispensaba lecturas inéditas de sus poemas. “Pablo como poeta fue maravilloso y como ciudadano ejemplar”.
“Al presidente Salvador Allende nunca le dije compañero, siempre mi trato fue en relación a su alta envestidura y a nuestra clara amistad”.