Nuevo Amanecer

Raúl Zurita: “Versos sobre el cielo de Nueva York”


Usted sale de su casa, mira hacia arriba. No hay aves atravesando el cielo, pero el cielo mismo es un poema, “El cielo es el lugar que hemos ido llenando siempre con las carencias de la vida”, dice Raúl Zurita, poeta nacido en Santiago de Chile, en 1951. Por eso en 1982 sobre el cielo de Nueva York, cinco aviones escribieron con humo blanco quince frases que pertenecen a su poema “La vida nueva”: Mi Dios es herida /Mi Dios es Ghetto / Mi Dios es Dolor. Dolor como “El altoparlante para hacernos más humanos, más tolerantes, más conscientes del milagro y del amor de la existencia.”, dice, ya que “El problema humano por antonomasia es el sufrimiento”, continúa. Quizá desde esa perspectiva del dolor podamos entender algunos actos controversiales de Zurita, como el hecho de haberse encerrado en un baño para quemarse la cara, como símbolo de los tantos actos de humillación que ha sufrido en Chile.
Raúl Zurita, quien obtuvo el Premio Nacional de Literatura en Chile en el año 2000, ha sido considerado por Gonzalo Rojas como uno de los tres mejores poetas chilenos en la actualidad. Entre su obra destacan: Purgatorio (1979), Anteparaíso (1982), El paraíso está vacío (1984), Canto a su amor desaparecido (1986), El amor de Chile (1987), La vida nueva (1994), Sobre el amor y el sufrimiento (2000), Poemas militantes (2000), INRI (2003), y Mi mejilla es el cielo estrellado (Antología, 2004), entre otras obras. Raúl Zurita participará en el II Festival Internacional de Poesía de Granada, que se llevará a cabo del 6 al 11 de febrero de 2006 en Nicaragua.
Postfacio
...después, cuando me di cuenta que
volvería a ver, supe que el comienzo
que quise ya no iría.
Fue duro. Está bien, quise hacerlo así;
más puro y más limpio, para que cuando
se dibujaran las escrituras en el cielo
poder imaginármelas infinitamente más
bellas en su trazado invertido dentro
de mi alma.
Dos años más tarde vi las letras del
cielo y de Dios recortarse sobre mí, y
aunque fue hermoso, yo hubiese querido
decirte algo más acerca de nosotros,
algo más que la nueva luz que está
embargando nuestros rostros. No fue
posible, pero tu, amigo, igual podrás
entender el Paraíso, igual sabrás por
qué te pude pensar toda esta maravilla.
Raúl Zurita. Anteparaíso. Editorial Universitaria.
5ta edición, 1997, p-148