Nuevo Amanecer

Claribel Alegría: “Este premio es un milagro”


Claribel está feliz, y se lo merece. Su pasión por la gente es el maravilloso caudal que desborda en sus hermosos poemas, para invitar al diálogo por los caminos del amor por la humanidad. A sus 81 años, que los declara como una ferviente enamorada, mantiene inalterable su humildad con las pequeñas cosas, ésas que le permiten gozar de las cosas grandes, como este merecido premio que por su vasta obra le ha otorgado la revista norteamericana World Literature Today de la Universidad de Oklahoma. Su conversación es admirable y reconfortante, porque trasmite con gran sencillez, cómo disfruta de su gozo de vivir. Sin duda, una lección para exhortarnos y apasionarnos, para compartir el don de la amistad y el don de la creación.
Este prestigioso premio otorgado a la poeta Claribel Alegría lo han recibido también los poetas Octavio Paz, de México; Gabriel García Márquez y Álvaro Mutis, de Colombia; Joao Cabral De Melo Neto, de Brasil, y la estupenda Claribel Alegría, nica-salvadoreña. Me cuenta la poeta que fue la escritora Daysi Zamora quien la postuló para defender su obra ante los once jurados de reconocida calidad artística y profesional, representantes de diferentes partes del mundo. Nos enteramos que el novelista Philip Roth, muy leído a nivel internacional, fue uno de los postulados al certamen literario, lo que habla por sí del renombre de dicho evento.
Claribel nos confesó que ha recordado mucho a su mentor el poeta español Juan Ramón Jiménez, al conocer de viva voz del director de la revista Robert Can Davis, la grata noticia de su premio. “Sé que él estaría feliz, y que lo celebraríamos con un buen vino español”, dijo con gran regocijo.
El Consejo Editorial del “Nuevo Amanecer Cultural”, del cual es miembro Claribel Alegría, se regocija con esta alta distinción y lo celebra por el augurio de más éxitos editoriales.
Con la cordialidad de siempre, la poeta laureada nos concedió en exclusiva esta entrevista para el “Nuevo Amanecer Cultural”.
Claribel, ¿cree que su mejor libro ya está escrito o está por escribirlo?
Ese libro estoy por escribirlo.
¿Cuál es el libro que quisiera escribir?
Yo quisiera escribir un libro que le llegara a la gente, que tocara las fibras de su corazón. Que le hiciera reflexionar. Un libro para un pueblo feliz, ése es el que quisiera escribir, y que mi escritura sea transparente, porque lo que más quiero es comunicar.
¿Cuál de sus obras le ha dado más satisfacción a usted misma?
Un libro de poemas cuyo título es “Saudade”, es el que me ha dado más satisfacción. Saudade es una palabra portuguesa y hasta hace poco ha sido incorporada a la Academia de la Lengua y significa nostalgia, tristeza, recuerdos. Este libro lo escribí después que murió mi marido y pensé que jamás volvería a escribir, pero la poesía vino en mi ayuda y lo que escribí me salió de las entrañas.
¿Cómo justifica su existencia leyendo, escribiendo, hablando o haciendo otras cosas?
Para mí la vida es una maravilla. Y lo maravilloso es usar plenamente todos los sentidos. A mí me encanta el aroma de una flor y por supuesto me encanta mi limonaria, que me acompaña en el jardín. Me encanta un buen vino y una buena comida. Me siento feliz de poder contar con una gran amiga, la intuición, el sexto sentido. Todo me gusta. No justifico mi vida, la vivo plenamente. Los amigos me encantan.
Si pudiera aprenderse de memoria un libro ¿cuál sería?
Me fascinan los Salmos de la Biblia, los Proverbios. El libro del Eclesiastés me encantaría aprendérmelo de memoria.
¿Cuál es el aroma de la naturaleza que más disfruta?
El jazmín y las camelias, me encantan por la exquisitez de su aroma. Pero confieso que adoro mis limonarias.
¿Cuál es la pregunta que más se hace?
¿Por qué estoy aquí? ¿Quién soy yo? Es un poema que he escrito recientemente y que no se ha publicado. Yo nunca sabré ¿quién soy yo?
¿Cómo aprecia usted el papel del artista en el mundo contemporáneo?
Yo pienso que el artista latinoamericano, no me atrevo a hablar del europeo, debe estar en contacto con su pueblo. Que escriba para ayudar a reflexionar, para comprender la realidad, porque el artista no es un ser separado. El artista somos todos nosotros: el sastre, el carpintero, el cocinero. Yo no creo en la torre de marfil. Todos aportamos un granito de arena.
¿Qué considera usted como verdadera innovación en el arte de las letras?
Ernesto Cardenal es un gran innovador de la poesía exteriorista, otro grande fue el poeta Carlos Martínez Rivas, y Sergio Ramírez, en la novela. El tema es tan profundo que da para muchas ponencias.
¿Cómo entabla usted ese diálogo entre el escritor y el lector, entre el artista y su espectador?
Ese diálogo es muy rico. Cuando escribo un poema, yo estoy dialogando con la gente que me está leyendo. El lector es imprescindible, porque sin éste no existiríamos. Yo me quiero comunicar con el lector.
¿Las personas más listas gobiernan a las menos listas?
Yo aclararía que son las personas más astutas...
¿Cuáles han sido sus libros de cabecera?
Yo cada tres años leo el Quijote y me encanta. Los poetas del Siglo de Oro español han sido muy gratificantes en mi obra. Pablo Neruda y César Vallejos, sobre todo, me ha dado mucho, pues cada vez que los leo aprendo mucho.
Su biblioteca, ¿qué significa para usted, es un objeto de comunicación?
Hay libros que amo y cuando los releo son para mí de una gran riqueza. Es como cuando uno conoce una ciudad que le gusta mucho y después se va y cuando regresa y se adentra en sus calles uno siente que se enriquece más que la primera vez. Te enriquece de una manera enorme. Eso me pasa a mí con mis libros. Yo leo mucho, y hay libros que hace treinta años quería mucho y ahora no, se me deslizan, algo ha pasado. Otros resisten el tiempo.
¿Cómo trabaja sus poemas?
Yo escribo un poema y lo corrijo quince o más veces, hasta pulirlo en su diafanidad y dejarlo libre de toda imprecisión. Mi maestro, el poeta Juan Ramón Jiménez, era muy riguroso, hubo veces que me hizo llorar, pero yo se lo agradezco. ¡Cómo me gustaría celebrar con él con un buen vino este premio que me han otorgado, que para mí es un milagro!