Nuevo Amanecer

Pócima


A tu picardía
y todo lo sensual que te constituye

Me diste a beber
una pócima de los
amores eternos.

Me diste a comer
las frutas prohibidas,
que ya comprobados están
sus efectos resucitadores,
excitan y le alborotan a una
las neuromas, hormonas, glóbulos,
genes, óvulos , células,
bacterias y ácaros incluidos.

Me diste a oler
un aroma demasiado afrodisíaco
que me hace sufrir
y buscar perdidamente
ese néctar infalible
en cada jardín y bosque que recorro.

Me diste a ver
--contemplar--
tu geografía ardiente
de continentes montañosos,
volcanes encendidos, lagos apacibles, sierras,
vericuetos, caminitos, resquicios, colinas,
rincones que guardan secretos,
cúspides exquisitas y atrevidas;
y ríos de jarabes color naranja,
hechicero.


Me diste a beber
una pócima de los
amores eternos.
La encontré en tus labios.