Nuevo Amanecer

Zoológico de Iquitos


Después de revisar los animales amazónicos
el gran leopardo acostado
amarillo con cuadriláteros negros
minúsculos monitos peleándose
de mentira entre ramitas
los papagayos envueltos en banderas
el perezoso de garras aterradoras
pero débiles
el tucán estrafalario tras su filoso pico
como la flor pico-de-pájaro
(Heliconias)
la boa gruesa como manguera de bombero
desenrollándose
decorada con grecas incaicas
el extenso lagarto
y su topografía accidentada con altos picachos
las tortugas extáticas cada una en su piedra
la nutria elástica estirada a más no poder
­­el guía indígena de nueve años
alzó del suelo un pétalo inmenso
rojo
caído de un árbol
y me dijo:
“Tóquelo, es suave como la piel del leopardo”
y sí era suave como la piel sedosa con
cuadriláteros negros
que no tocamos.

Ribera del Amazonas, septiembre 24, 2005