Nuevo Amanecer

Mínimo recuento de un congreso


Lunes 3 de octubre:
Las sesiones de trabajo empezaban a las 8:30 am y culminaban a las 9:30 pm. La inauguración se llevó a cabo con la presencia de autoridades de la Universidad Tecnológica de Panamá, el vicealcalde de Panamá, el ministro de Cultura y el escritor Sergio Ramírez Mercado, a quien se le entregó un reconocimiento. Luego vinieron las sesiones de trabajo, tales como recitales poéticos. En la segunda parte del día se llevaron a cabo mesas redondas sobre crítica literaria, teatral y el aspecto de la circulación de los libros en América Central. Asimismo se dieron presentaciones de libros de todos los géneros y de todas las nacionalidades. Durante la tercera parte del día Sergio Ramírez presentó una conferencia titulada El Mejor Oficio del Mundo, y a la vez presentó su libro “Mil y Una Muertes”.
Martes 4 de octubre:
Mesa Redonda sobre Poesía y Mujer con la participación de gente como Magda Zavala de Costa Rica, Claudia Torres de Honduras, Martha Leonor González de Nicaragua, entre otras. Seguidamente se llevó a cabo un recital poético. En la segunda parte se presentaron diversos libros tanto en el género como en las nacionalidades. Luego recital de poesía y se finalizó nuevamente con presentaciones de libros.
Miércoles 5 de octubre:
Se empezó con un recital poético en los cuales se presentaron nicaragüenses como Nicasio Urbina y Martha Leonor González. Luego una mesa sobre promoción cultural y gremios. Llamó la atención que desde este día, específicamente durante esta mesa, se empezó a discutir de forma informal el tema de la conformación de la federación centroamericana de escritores. En esta mesa gente como Vidaluz Meneses de Nicaragua, Luis Rocha y Henri Petrie, brindaron excelentes aportes a la discusión del tema. En la segunda parte del día se llevó a cabo la mesa titulada Indagaciones literarias. Luego recital poético y presentaciones de libro.
Jueves 6 de octubre:
Empezó con una mesa redonda sobre la narrativa centroamericana, continuó con presentaciones de libros, siguió con lectura de cuentos y finalizó con una asamblea plenaria donde se discutió el asunto sobre la federación centroamericana de escritores. Y un acto de clausura. El viernes fue turístico.
En su mayoría el evento fue un éxito, pues las sesiones de trabajo, pese a estar recargadas, brindaron frutos en lo que respecta al intercambio de opiniones sobre diversos temas, problemas y escollos de la literatura en Centroamérica. Cada día se desarrollaron presentaciones de libros (más de 25 libros de reciente publicación en todos los géneros) recitales y ponencias que giraban en torno a las condiciones de distribución, circulación y promoción de los escritores en el área. De ahí el objetivo final del evento el cual era la formación de una federación de escritoras y escritores de Centroamérica que tuvo su reflejo en un documento que se tituló Declaración de Panamá.
En este documento se dejó claro cuáles son las intenciones, los objetivos y la forma en que este organismo piensa operar. Asimismo a través de este documento se dio a conocer quiénes serán los representantes de cada país para atender su propia área. El congreso tuvo dos grandes elementos: la significación literaria y cultural, así como el elemento gremial que se patentizó con la denominada Declaración de Panamá que es el primer paso para la formación de la Federación Centroamericana de Escritoras y Escritores de Centroamérica. Lo que fue calificado como un macro paraguas bajo el que se podrán sustentar los gremios de cada país, así como los escritores individuales.
La intención de conformar de este gremio y la resolución en la cual se dice que el segundo congreso se piensa realizar en Honduras el próximo año son dos de los aspectos positivos del evento, así como las posibilidades de teorizar, discutir y leer la creación que se realiza en nuestros países, pues resulta altamente fructífero cuando nos reunimos los escritores no sólo para conocernos, sino para contribuir a la discusión de la forma en que la academia norteamericana nos construye como espacio, como sitio y como lugar del cual se enuncia una teoría y se trata de comprobar en sus propios espacios.
Es necesario reconocer y aplaudir el esfuerzo de la comisión panameña que se dio a la tarea de organizar y coordinar el evento empezando con el escritor Enrique Jaramillo Levi y el joven José Luis Rodríguez Piti, entre otros.