Nuevo Amanecer

"Mi libro es un homenaje a la memoria que aún me queda"


Leda García nació en Costa Rica, es escritora, abogada, actriz, comunicadora de radio y televisión, es miembro del Círculo de Escritores Costarricenses, de la Asociación de Escritores Costarricenses, del Taller del Bisturí y de la Asociación de Poetas Siglo XXI. Ha representado a su país en encuentros literarios y ferias internacionales del libro en Argentina, Cuba, México, España, Perú. Su obra ha sido publicada en antologías poéticas de España, Centro y Sudamérica. Ha publicado Conmigo al desnudo, Voces del olvido, poemas inevitables y Memoria infiel. Leda es una escritora con una faceta única: lucha contra una enfermedad desde hace mucho tiempo y ella ha ido ganando las batallas, uno de sus libros cuenta esa angustia de una forma poética. Esta mujer tiene varios libros de cuentos inéditos, entre otros que se pueden mencionar: La mujer de paisaje, La burla de los burlones y Cuentos para arrullar estrellas, y una novela que viene desde hace ocho años y se llama Puerto de paso. En esta novela ella es el protagonista principal. Leda García lo dice muy tajantemente, no se considera vaca sagrada, pero nos brindó en exclusiva para el Nuevo Amanecer Cultural una entrevista donde abordamos diversos temas.
¿Cuánto tenés de estar haciendo y promoviendo el aspecto cultural en Costa Rica?
Desde hace más de 45 años. A los ocho empecé mi carrera en televisión con el gran periodista Miguel Salguero, promotor de las raíces tradicionales en nuestro país.
Con él empecé diversos programas especiales para la prensa escrita, tales como Gentes y paisaje, y Así vivimos los ticos. De igual manera hice programas televisivos donde rescataba la vida de los campesinos costarricenses. Luego a los 15 años hice radio en radio X, junto a Fernando López; hacíamos un programa titulado Costa Rica y sus artistas. A esto se le unieron proyectos más recientes como el programa Al Rojo Vivo, desde hace 12 años está sonando en radio Columbia, emisora número uno en Costa Rica.
¿Qué tratás en ese programa?
En primer lugar desnuda la verdad hasta dejarla Al Rojo Vivo y confronta a los políticos de turno y a los jerarcas de las instituciones con los oyentes, ya sea por teléfono o por Internet. De lunes a jueves es polémica, pero los viernes se titula “Viernes de revelaciones”, en que se aboca a los artistas o escritores a dar a conocer su obra. En este sentido yo trato de rescatar la obra de lo que llamo los anónimos u olvidados.
Dentro de esto, ¿cómo se dan las colaboraciones gubernamentales?
No hay del todo. El Ministerio de Cultura en Costa Rica cuenta con el presupuesto más bajo de todo el presupuesto general. Siempre he dicho que la cultura es la madre de todas las cenicientas en nuestros países. Por ello los artistas nos vemos obligados a trabajar en el exilio dentro de nuestros propios países. Sin embrago, lo importante es que con una sola voz que hable a favor de la cultura se puede decir mucho. Esta voz se puede convertir en un elemento multiplicador que permita mantener vivo ese semillero.
¿Qué facilidades específicamente tienen los artistas en Costa Rica?
Ninguna. Editar en el caso de los escritores es caro, los libros alternativos han sido una respuesta positiva para aquellos que no tienen los medios para dar a conocer su trabajo, frente a los que teniendo el poder financiero nos presentan obras con tirajes de lujo, pero de muy mala calidad literaria.
¿A qué te referís con libros alternativos?
Me refiero a lo que yo llamo el libro hablado, el que ha sido parte de mi necesidad como comunicadora de presentarle a las audiencias en los medios que manejo, y que se sepa que hay gente que sí está haciendo cosas y muy buenas.
¿Siempre ha existido en vos una preocupación por lo tradicional?
Claro, he tratado de mantener viva o de rescatar la tradición oral. De igual manera la tradición de todo aquello que represente la identidad del costarricense. He tratado de hacerle frente a la avalancha del llamado pensamiento único.
Hablemos un poco de vos y de tu obra
Mi vida ha sido un lucha, incluso antes de nacer.
En cuanto a mi obra, ésta ha tenido muchas etapas. La primera fue la revolución social y la justicia distributiva, la denuncia, la angustia existencial que se representa en un texto titulado Conmigo al desnudo.
¿Ese sería como un texto emblemático dentro de tu obra?
Sí. Marca el inicio de mi carrera literaria, además que representa la utopía de todo escritor que se siente justiciero. Mi segundo texto y segunda etapa es Voces del olvido, es poesía amatoria y vivencial producto del dolor de un post divorcio traumático. Para mí y para algunos críticos éste no tiene valor literario, pero tiene el encanto del dolor de la poesía amatoria. El tercero es Poemas inevitables como la muerte, ya es un trabajo maduro, reposado, orientado hacia el camino correcto de la poesía como tal y respetando como siempre irreverentemente los esquemas que detesto, porque sigo creyendo en la libertad absoluta del autor o la autora para sus creaciones. Ahí nace la rebeldía contra el factor muerte que siempre interroga al humano en su angustia existencial, siempre duda, siempre misterio.
Te atormenta, por lo que escucho, el factor muerte y se convierte en una constante en tu poesía. A mí las certezas me fascinan, las incertidumbres me matan. No saber qué me va pasar en mi proceso de muerte me provoca miedo y angustia, y más que eso, impotencia, y ésta en mí produce rabia, de ahí que mi poesía sea fuerte, dura, tal y como rezará mi epitafio: “Aquí yace una mujer que murió bajo protesta”.
Y con memoria infiel
Ésta es la fragua de la memoria y sus olvidos, porque estoy fraguando en cada poema mi muerte y mi negación a que una vez esto ocurra y que pase hacer parte del ejército de las sombras. En este poemario me rebelo contra el Dios que me asignaron, que fue capaz de inventar no solamente la muerte como tal, sino también los olvidos y sus miserias. Este libro es un homenaje a la memoria que aún me queda, y atreverme a pedirle perdón a la gente para cuando me llegue el olvido o para cuando el olvido me borre definitivamente.
¿Cómo te ha tratado la crítica?
Yo nací con lo que le llaman buena estrella. Me han acunado en todos los sitios que he llegado: Argentina, Perú, Bolivia, Ecuador, Cuba, Francia, España, entre otros, y he sido premiada en diversas ocasiones.