Nacional

Inundación ya dura un ańo en Tipitapa

* Esta gente no ha conocido tregua desde octubre del 98 * Para colmo, la pobreza aumenta y la alcaldía quiebra

— Joaquín Tórrez A. —

A los habitantes de Tipitapa la palabra inundación no les es;
nueva. En este municipio parece que el mes de octubre de 1998;
se instaló para siempre con todo su diluvio. Las imágenes que;
ahí se ven nada envidian a las que llegan desde Missouri por;
TV, donde las casas quedan anegadas de agua y los vecinos se;
trasladan en bote, a cualquier cosa que flote.;


Antes, para sobrevivir, las personas que viven en las márgenes;
del Lago de Managua se tiraban a sus aguas a pescar. La mayor;
pesca per cápita era el único índice económico que conocían.;
Pero ahora el lago no los deja vivir, se les ha metido en sus;
patios y prácticamente los ha "pescado" en sus casas.;


Desde octubre del ańo pasado, cuando el huracán Mitch entró a;
marcar tarjeta en estas tierras, el lago no ha bajado su;
nivel. Más bien a subido con las recientes lluvias. Eso a;
muchos ha convertido en pescadores por excelencia, pues sus;
parcelas desaparecieron bajo las aguas, que ahora tienen;
rezando a los habitantes de cinco barrios de ese municipio.;


La Ceiba, Pedro Joaquín Chamorro I y II, Aleyda Delgado, y La;
Bocana son los barrios cuyos pobladores reviven escenas de 11;
meses atrás. En total son 724 familias las que peligran en;
esos barrios, sin que hasta la fecha hayan evacuado a alguien.;
La mańana de ayer, la Cruz Roja, por iniciativa propia, apenas;
inició a evaluar la situación. ;


La alcaldía se ha declarado en quiebra, mientras la población;
espera que algún ONG se acuerde de ellos, para salir del;
estado de damnificados permanentes, tal como suele llamarse el;
seńor José Vicente Luna, viejo pescador, y ahora alojado en la;
casa de un amigo tras perder su casa durante el huracán Mitch. ;
;
El agua no sólo les llega por las costas, también se les;
filtra por el piso de tierra en las casitas hechas con ripios;
de madera, latas viejas, y plásticos negros como las que;
abundan en el barrio La Ceiba, ubicado en la margen norte del;
lago, y poblado por pescadores de una Cooperativa llamada "Los;
Caciques".;


En muchas de las casas aledańas al lago, aún hay personas;
dentro, al igual que nińos recibiendo clases en una escuelita;
llamada "Yo soy el Conocimiento". Basta ver los postes de luz;
hasta la mitad de agua, para saber el nivel que ha alcanzado;
el lago. Los pescadores temen aventurarse a pescar, pues las;
lluvias y los vientos han incrementado el oleaje.;


"Tenemos cuatro días de no ir a pescar porque nos podemos dar;
vuelta a medio lago", es la queja de don José Alfonso Raudez,;
uno de los pescadores del barrio La Ceiba, que dice sentirse;
incomunicado pues para llegar a Tipitapa, tiene que cruzarse;
el lago en una lancha artesanal movida por remos.;


Pero no sólo sus casas peligran, también su salud. Sabidos son;
los niveles de contaminación de las aguas del Lago de Managua,;
pero ellos así pescan. Es su principal actividad para la;
venta, y consumo, peces que tan sólo aderezan con un poco de;
sal, y engullen con bananos de cosecha propia.;


A muchos de ellos el hambre les obliga a lanzarse al lago, así;
estén las lluvias más fuertes. "Es que si no pescamos no;
comemos", dice don José Alfonso.;