Nacional

Obras, no Palabras


— DANIEL FLAKOLL ALEGRIA —

A las cinco de la mańana empieza a clarear en el Río Coco. Las;
nubes beben, están bajas y grises, ni se ve el otro lado de la;
ribera. A esa hora ya los médicos cubanos se aprestan para dar;
consultas.;


En San Andrés del Río Coco, el presidente Alemán acaba de;
inaugurar un centro de salud y una escuela que se hizo con;
financiamiento de la OEA y ASDI. Vino en helicóptero y se;
refirió a los médicos cubanos: "Espero que se estén portando;
bien --dijo Alemán-- ya que les hemos dado esta oportunidad;
para venir a trabajar a nuestro país....";


El ańo pasado, cuando el huracán Mitch azotó el Río Coco --o;
Wangki, como lo llaman los Miskitos--, los cubanos mandaron;
brigadas médicas de inmediato, pero el presidente Alemán dijo;
que aquí no se necesitaban médicos cubanos y los rechazó. Anti;
castrista hasta el tuétano, Alemán no quería saber nada de;
Castro ni de nadie de la isla. ;


En esa zona no hay médicos y las necesidades son enormes; la;
gente muere por enfermedades curables como la malaria,;
diarrea, parasitosis y tuberculosis. Los médicos nicaragüenses;
por lo general no quieren ir allí, es demasiado "salvaje" y es;
una cultura a la cual no se acostumbran fácilmente. Si acaso;
van, pronto se desesperan y desertan. "Aquí sólo los cubanos;
han aguantado", me dice un indígena. Y lo pude comprobar.;


Las necesidades de la gente en el Río Coco es tan obvia y;
grande que Alemán tuvo que ceder y tragarse su orgullo. A;
regańadientes permitió que vinieran los médicos cubanos al;
Wangki. Ahora dice que les está "dando una oportunidad". ;


En total hay 96 médicos cubanos que están ubicados en la RAAN,;
Chinandega, Estelí, Jinotega y Nueva Segovia. Félix Ramos;
Viltres y Javier Castillo Leguen, son dos de los médicos;
cubanos que están en San Andrés del Río Coco. Son una muestra;
de héroes sin rostros.;


"Se nos hace difícil atender a la gente porque no tenemos en;
qué movernos y muchas veces la gente no puede venir hasta;
aquí. Lo ideal sería que tuviéramos una panga para poder;
movilizarnos y dar mayor cobertura", dice Félix. ;


NI CONOCEN MANAGUA;


Los médicos pasan todo su tiempo en las comunidades y la;
mayoría ni siquiera conoce Managua. Llegaron aquí de noche,;
fueron trasladados a la embajada cubana y de allí al Río, o a;
comunidades remotas del Norte. Ellos organizan y ejecutan;
campańas de vacunación y hacen todo lo que pueden. Son;
verdaderos misioneros y todos han dejado su familia para venir;
a trabajar en estas zonas tan remotas. Félix, por ejemplo,;
dejó a sus hijos y esposa. A su hijo menor, Frank David, lo;
dejó cuando apenas tenía 4 meses, y al mayor, Félix Daniel, a;
los 9 ańos. El otro médico, Javier Castillo, de 27 ańos, dejó;
a su novia... "Imagínate..." me dice y mira hacia el cielo. Y;
así es la historia de todos ellos.;


;


Aparte de esa muestra de solidaridad cubana, ahora mismo hay;
más de 300 estudiantes nicaragüenses becados en la isla que;
están estudiando medicina. Ojalá que esos estudiantes no sólo;
aprendan medicina sino también los valores humanos de los;
cubanos.;


El jefe de la brigada médica cubana es el Dr. Jaime Martínez;
García. Estuvo un tiempo en Angola cuando hubo la epidemia de;
paludismo. Jaime, con su gran experiencia y barba canosa,;
parece un Albert Schwitzer.;


"Aquí la gente nos ha recibido muy bien. Son gente noble,;
humilde y son muy generosos. Se preocupan por nosotros y que;
no nos falte nada --dice Jaime--, y eso que ellos casi no;
tienen nada.";


Aunque los médicos rehúsan hablar de sus penas o de temas;
políticos y son muy firmes en decir que ellos están aquí a las;
órdenes del MINSA, es notorio que reciben más apoyo de las;
comunidades que del Gobierno.;


ROSARIO DE DIFICULTADES;


Las enfermedades más comunes en el Río son las diarreas,;
parasitosis, infecciones respiratorias, malaria y la anemia es;
crónica. También hay 19 casos recientes de tuberculosis. En la;
semana que pasé allí se reportaron 56 casos de malaria. Los no;
reportados son muchos más.;


Debido a la falta de transporte, a veces la gente muere. Hace;
poco una mujer embarazada murió de una eclampsia. Se podría;
haber salvado en un hospital equipado, pero aquí no hay nada.;


"Los recursos son muy limitados y muchas veces tenemos que;
hacer tratamientos alternativos porque no hay instrumental o;
medicinas", dice Jaime. "El MINSA hace lo que puede pero;
parece que ellos también están muy tensionados, y si no fuera;
por organizaciones como Alistar, GVC o SERVITEC, que nos;
abastecen regularmente con medicinas, la situación a aquí;
sería mucho peor".;


Las distancias que hay que recorrer para llegar a un puesto de;
salud son generalmente grandes, a veces hasta dos o tres días;
de viaje, a veces hay que atravesar raudales peligrosos. Las;
distancias que hay que recorrer para llegar a un hospital bien;
equipado son verdaderamente enormes, difíciles y muchas veces;
imposibles. ;


Otro factor que influye es la cultura. Por lo general la gente;
del Río prefiere ir a ver al curandero primero, y luego, si no;
funciona, van a los médicos. "Esto hace que se demore aún más;
el tratamiento y a veces ya no hay cura", dice Jaime. Pero así;
es la realidad en el Río.;


A pesar de la hostilidad gubernamental, los médicos cubanos;
están allí, curando y salvando vidas. El único premio que;
tienen es la sonrisa de los nińos y la generosidad de los más;
pobres. Estas sí son obras y no palabras.