Nacional

Familia no cree en "la madre asesina"

*** Familia y comunidad alteradas por noticia. *** Cándida sigue en el hospital por mal parto. *** El único sobreviviente de sus hijos mostrado como su mejor defensa.

— KARLA CASTILLO —

La prueba viviente de que Cándida Rosa Muńoz no es una madre;
asesina, es el bebé de un ańo de edad que se encuentra en;
poder de su cuńada Dora Valverde.;


Fue la misma Dora quien presentó una denuncia ante la Policía,;
según ella, presionada por un oficial que la contactó en el;
hospital de Diriamba, adonde habían llevado a su cuńada;
Cándida, tras un parto sorpresivo que provocó la muerte de su;
última hija. ;


Dora, quien sólo tiene una hija, está criando al pequeńo Luis;
Fernando, hijo de Cándida Rosa y de su hermano Luis Valverde,;
porque considera que la leche de su cuńada es la que provocó;
la muerte a sus otros sobrinos recién nacidos. ;


"Yo nunca dije que ella -Cándida- mataba a sus nińos. Cómo voy;
a decirlo, si he visto a los tiernos morirse de 'moto', con;
las uńitas moradas y pus en el ombligo", relata Dora, con la;
aprobación de su hermana Esperanza y su mamá, la anciana;
Mirtala Flores. ;


Según Dora, los primeros tres hijos que trajo al mundo la;
mujer de su hermano Luis, fueron víctimas de "moto", una forma;
de llamar al tétano. El cuarto hijo es Luis Fernando, a quien;
Dora ha criado, porque le tomó mucho carińo y quiso prevenir;
que "la leche" de su madre lo matara. ;


El quinto vástago de la joven Muńoz fue la nińa que nació;
recientemente y en el acto se estrelló contra el suelo. Todos;
en esta familia están convencidos de que la nińa murió a;
consecuencia de los golpes sufridos al momento del parto. ;


NO SALEN POR LA VERGUENZA;


Ahora, los Valverde se encuentran profundamente afectados, a;
tal grado que salen de su finquita, ubicada en la comarca San;
Antonio de Arriba, sólo cuando es estrictamente necesario, ya;
que les avergüenza el escándalo que según ellos, no tiene;
asidero. ;


Dońa Mirtala testificó que las muertes de sus tres nietos,;
hijos de Cándida, ocurrieron por causas naturales y nunca vio;
que la madre tuviera alguna actitud violenta hacia los bebés. ;


La casita donde viven Cándida y Luis queda en el mismo terreno;
de sus suegros, a sólo unos pasos de su vivienda, de modo que;
es fácil para los Valverde vigilar lo que la joven hace. "Ella;
quiere a sus hijos, los cuida, pero quién sabe qué es lo que;
les provoca el 'moto'", dijo la anciana.;


Todos en esta familia se mostraron escépticos al dictamen;
forense que indica que la última hijita de Cándida murió a;
causa de estrangulamiento. "Debe ser que al momento de salir;
del vientre, el cuellito le quedó prensado mientras salía",;
reflexiona dońa Mirtala. ;


Sobre el pequeńo Luis Fernando, Dora asegura que es un nińo;
normal, pero muy delicado de salud, porque es asmático y;
alérgico. ¿Por qué no lo tiene Cándida?, le preguntamos, a lo;
que ella contestó con la aseveración de que se ha encarińado;
tanto con el nińo que lo cría como un hijo.;


Actualmente, Cándida Rosa está interna en un hospital, ya que;
el parto la dejó muy afectada. Su esposo trabaja y está;
plenamente convencido de que las muertes de sus vástagos han;
sido naturales. Sus parientes políticos la exculpan, por lo;
que probablemente este caso quedará cerrado en cuanto se;
aclaren los motivos de la muerte de la última bebé.