Nacional

Deportaciones son ilegales

* Increíble: Policía dice que capturó "por los delitos que iban a cometer" * Uno de los deportados llegó a Francia y anda tranquilo por las calles * Serie de arbitrariedades y recurrirá de amparo el que aún anda libre

— OSCAR MERLO —

Stephane André Orsoni, uno de los cinco franceses deportados;
de Nicaragua tras acusársele de terrorista, narcotraficante,;
lavador de dinero y otros terribles delitos, escribió desde su;
país a EL NUEVO DIARIO a través del correo electrónico,;
negando las acusaciones que le hizo la Policía Nacional, e;
indicando que anda libre por las calles de París, debido a que;
las autoridades galas no tienen nada contra él.;


Desde la clandestinidad en Nicaragua, también se comunicó con;
nosotros Allain Orsoni, hermano del anterior y una de las;
personas más buscadas por la Policía Nacional, quien negó los;
cargos que se le achacan, y confirmó que efectivamente;
pertenecieron a un movimiento separatista corso ya;
desaparecido, que actuó bajo la legalidad en la isla de donde;
proceden.;


Stephane, el que nos envió el correo electrónico, es uno de;
los franceses a quien las autoridades migratorias, apoyadas;
por la Policía Nacional en base a una resolución;
administrativa del ministro de Gobernación Jaime Cuadra;
Somarriba, sacaron "manu militari" de nuestro país tras un;
montaje bufo que incluyó la novedad de conocer que nuestros;
jefes policiales poseen la facultad de predecir lo que harán;
personas que nunca han cometido ningún delito, que ejecutan;
acciones bondadosas y que invierten su dinero en Nicaragua.;


Durante el "destape" de la publicitada "Operación Corso", la;
Policía Nacional admitió que los deportados, originarios de la;
francesa isla de Córcega, no habían cometido ningún delito en;
Nicaragua, pero que todo hacía indicar que sí lo harían.;


Debido a esa capacidad premonitoria, afirman que se les siguió;
durante un ańo sin que tampoco delinquieran (de seguro;
fingían), pese a que algunos de ellos estaban aquí desde 1992.;


Para el doctor Alvaro Ramírez González, nombrado juez ejecutor;
por el Tribunal de Apelaciones en el caso de los franceses, el;
asunto es claro: la Policía Nacional y Migración actuaron de;
manera ilegal, pasando por encima de las leyes y de la misma;
Constitución de la República.;


Ramírez González pudo comprobar las irregularidades y los;
abusos cometidos contra estos ciudadanos extranjeros, y que no;
es remoto, alertó, que se extiendan a los propios;
nicaragüenses, que por lo general desconocen las leyes.;


Como juez ejecutor, Ramírez González intimó el miércoles por;
la noche a las autoridades de la Dirección de Investigaciones;
Criminales (DIC), de la Policía Nacional, para que dejaran en;
libertad inmediata al detenido Paul Lillus Pascal Jaccamoni,;
sin embargo se negaron a cumplir la orden alegando que;
obedecían órdenes del Ministro de Gobernación.;


Pascal Jaccamoni fue deportado ayer en las primeras horas de;
la mańana, al igual que sus otros cuatro compańeros. Confesó a;
Ramírez González que su padre y su hermano murieron en la;
lucha por la independencia de Córcega, pero que él ya se había;
retirado de la política.;


En la DIC, el juez ejecutor comprobó que los franceses;
detenidos estaban a la orden de Migración y que habían sido;
recluidos en las celdas de esa institución antes de ser;
deportados, no obstante, ayer que visitó esas instalaciones le;
dijeron que allí nunca estuvieron detenidos, mucho menos que;
estuvieran a su orden.;


El doctor Ramírez González manifestó que la primera en;
violentar las leyes fue la Policía Nacional, debido a que el;
artículo 33 de la Constitución de Nicaragua dice claramente;
que la detención de una persona "sólo podrá efectuarse en;
virtud de mandamiento escrito de juez competente o de las;
autoridades expresamente facultadas por la ley, salvo el caso;
de flagrante delito". ;


NI JUICIO NI NADA;


Igualmente se seńala que los detenidos deberán ser puestos en;
libertad o a la orden de la autoridad competente, dentro del;
plazo de 48 horas posteriores a su detención.;


Nada de lo anterior se cumplió en este caso, aseguró el juez;
ejecutor, quien agregó que los deportados debieron tener;
derecho a un proceso que incluye la escogencia del país donde;
desearan ir, en caso de que se encontraran méritos para;
expulsarlos de Nicaragua. "Nunca debieron ser entregados a una;
policía extranjera", precisó.;


El doctor Ramírez González recordó sin embargo, que los;
franceses no habían cometido ningún delito aquí, y lo único;
que existía era la presunción policial de que se preparaban;
para delinquir, lo que presuntamente dio pie a la Resolución;
Ministerial de don Jaime Cuadra Somarriba.;


Eso de adelantarse a los hechos, es buen argumento para una;
novela policial, dijo. Algo así como el policía del futuro.;


QUIERE LIMPIAR SU IMAGEN;


Stephane André Orsoni, el deportado que nos escribió por;
correo electrónico y que fungía como gerente de la empresa;
"Inturnica S.A.", aclaró que entró a Nicaragua como turista en;
diciembre de 1998 y como le gustó el país, pidió le;
extendieran la visa por un mes más.;


En el interín, pensó que podía resultarle beneficioso poner un;
restaurante en Managua, por lo que hizo los trámites para;
obtener la residencia nicaragüense. Entre los documentos que;
entregó a nuestras autoridades, incluyó un récord de Policía;
extendido en Francia.;


"Declaró que nunca fui detenido de cualquier manera en Francia;
u otro país", dice Stephane, y agrega que "especialmente;
quiero aclarar aquí que ni yo ni mis amigos tuvimos nunca;
implicados o arrestados en cualquier tipo de actividad en;
relación con el tráfico de drogas o el lavado de dinero como;
se puede leer en los periódicos".;


Y agrega: "Somos trabajadores honestos, durante la actividad;
del restaurante MICHELANGELO, me empeńé al trabajo de cocinero;
y tuve mucho placer de compartir con la gente de este país;
donde tengo muchos amigos.;


"En lo que concierne a nuestra pertenencia pasada en un;
movimiento nacionalista Corso, declaro que efectivamente;
"fuimos parte del MPA, movimiento legal, movimiento que sí;
molestó al gobierno francés, fue de manera democrática.;


"Esperando ver mi nombre y los de mis amigos limpiados de las;
acusaciones inventadas de la policía francesa, tengo fe en la;
justicia y el pueblo de Nicaragua, donde espero poder regresar;
a vivir y trabajar".;


EL CLANDESTINO;


En tanto, Allain Orsoni, a quien la Policía Nacional incluyó;
en la lista de deportados, dijo desde la clandestinidad que se;
presentaría ante las autoridades judiciales a ampararse,;
debido a que no tiene cuentas pendientes con la justicia;
nicaragüense ni con la francesa.;


"Detrás de todo esto hay una trampa del gobierno francés...yo;
llegué a Nicaragua con todos mis papeles en regla, incluyendo;
récord de Policía de Francia al igual que los otros deportados;
y prueba de ello es que mi hermano Stephane anda libre",;
manifestó.;


Allain dijo que efectivamente, desde 1975 fungió como miembro;
fundador del MPA, un movimiento separatista corso que;
desapareció hace cuatro ańos y del que llegó a ser Secretario;
General.;


"Yo estoy alejado de la vida política. Llegué a Nicaragua;
porque quería llevar una vida tranquila con mi familia, no;
estoy aquí para limpiar dinero como dicen, si fuera así no;
habría quebrado el restaurante "Michelangelo" que se nos cayó;
porque los negocios andaban mal", subrayó.;


MAL MENSAJE A INVERSIONISTAS;


El doctor Alvaro Ramírez González considera que lo ocurrido;
con los franceses, aparte de ser una muestra más de la;
sumisión de nuestras autoridades ante gobiernos extranjeros,;
es una mala seńal para los inversionistas, que ven la forma en;
que se violenta la Constitución en nuestro país.;


Para nuestros lectores, el caso de Córcega empieza con la;
cesión que los genoveses hicieron a Francia en 1768,;
enfrentando desde entonces la resistencia de sus originales;
ciudadanos, la mayoría de ascendencia italiana. Un insigne;
corso es Napoleón Bonaparte, del que su apellido italiano da;
cuenta de su origen, pese a que cubrió de gloria a los galos;
al nacer en 1769, un ańo después de la anexión.;