Nacional

Gobierno acabando a la clase media

*** Más que vivir regularmente, la mayoría se la pasa "guardando apariencias". *** Ahora usan ropa usada, mantienen la tarjeta al tope y dependen de remesas familiares. *** Gran cantidad ha emigrado, otros andan taxeando, vendiendo lotería o de cobradores.

— OSCAR MERLO —

No sólo los pobres temen desaparecer en Nicaragua como clase;
social y como seres humanos. La clase media también está en;
crisis y muchos de sus representantes se han convertido en;
clase baja y con miedo a caer en la miseria que actualmente;
atraviesan los más indigentes de este país, advirtió la;
economista y socióloga Damaris Cortés Pereira, autora de;
textos sobre la formulación y evaluación de proyectos;
productivos y sociales.;


Cortés se considera miembro de esa clase media que tiende a;
desaparecer, para dar paso a un país donde únicamente;
prevalecerán dos estamentos sociales: los muy ricos y los muy;
pobres.;


Esta especialista en el tema social no habla "de la boca al;
diente". Presenta pruebas que vemos todos los días, muchas;
veces sin percatarnos de lo que está ocurriendo.;


Uno de sus argumentos es que los organismos e instituciones de;
la sociedad civil que se han interesado por el problema social;
en Nicaragua, hacen hincapié en el impacto que la crisis;
provoca en la clase pobre y luego vuelven los ojos hacia el;
otro polo de la pirámide que es la clase alta o rica.;


Los ejemplos de los estudiosos del fenómeno social en nuestro;
país, se basan con toda razón en la increíble capacidad de;
compra de la cada vez más consolidada clase alta, en;
comparación con los malabarismos diarios que hacen los;
sectores empobrecidos para no morirse de hambre.;


ĄHEY, AQUI ESTAMOS!;


"Pero olvidan que en medio estamos un buen número de;
nicaragüenses responsables de gran parte de la producción",;
manifestó.;


No obstante, la crisis económica está produciendo un recurso;
humano deteriorado, mal nutrido, con mala salud, mal vestido y;
con baja estima, y por ende con una eficiencia mucho menor,;
dijo.;


Un estudio realizado por el INEC -seńaló Damaris Cortés;
Pereira- reveló que en Lindavista, considerado un vecindario;
de clase media, el nivel alimenticio es menor que en el;
reparto Schick, un barrio donde la mayoría de sus habitantes;
cuentan con inferiores ingresos económicos.;


La explicación la brinda la propia economista-socióloga:;
Ocurre que la clase baja o los pobres dedican los pocos;
recursos que obtienen a la alimentación, mientras que los de;
la clase media se resisten a asumir la pobreza y destinan;
dineros a guardar apariencias. ;


La clase media ha perdido capacidad de pago y el ingreso real;
se aleja del nominal. A nivel doméstico se tienen que realizar;
ajustes y las personas que habían inscrito a sus hijos en;
colegios de algún prestigio se ven obligadas a ponerlos en;
otros de bajo nivel. Los pobres sencillamente los sacan para;
destinar esos recursos a la alimentación, indicó.;


RECURREN A ROPA USADA;


Es tan precaria la situación de los nicaragüenses, aseguró,;
que actualmente es normal encontrar en las consultas externas;
de los hospitales públicos y privados, a madres que llevan a;
sus hijos en estado grave y cuando los médicos les preguntan;
por qué esperaron tanto, responden que el poco dinero que;
tenían lo destinaron para atender a sus otros hijos. Este;
drama también lo sufre la clase media.;


La clase baja y la media, tienen otro punto en común: Ambas;
están sobreviviendo en gran medida, gracias a las remesas;
familiares que reciben principalmente de los Estados Unidos,;
hasta totalizar unos 400 millones de dólares anuales.;


Esa angustiada clase media de la que escribimos ahora, ha;
tenido también que renunciar a su orgullo. Damaris Cortés;
Pereira los ubica como grandes consumidores de ropa usada, de;
la que viene en pacas de los Estados Unidos.;


La ropa usada en los ańos 70 era de uso exclusivo de los;
pobres, quienes la adquirían en el Mercado Oriental luego que;
la desechaban los ricos y los "clase media". Ahora, la miseria;
los hace encontrarse con los pobres midiéndose camisas,;
pantalones y otras prendas, "made in usadas". Hasta tiendas;
especializadas en ese tipo de vestimenta se han instalado.;


¿Quiere saber seńor o seńora de clase media si va cuesta abajo;
y de rodada? Otro indicador es su tarjeta de crédito, que bien;
ayuda a guardar las apariencias de las que habla Damaris.;


Si la mantiene al tope, pagando mensualmente las;
amortizaciones y recurriendo inevitablemente a ella, es;
síntoma de que es candidato a engrosar la clase baja, porque;
quiere decir que su salario ya no le da para vivir de manera;
solvente, y tiene que subsistir del préstamo continuo.;


UNA REVOLUCION SIN BALAS;


Nuestra entrevistada considera que el gobierno liberal debería;
imprimir un poco de humanismo a sus políticas de ajustes;
económicos, si es que no quiere acabar con los actuales pobres;
y reponerlos con la deprimida clase media, que como medida de;
salvación, al igual que la clase a la que teme caer, ha tenido;
que emigrar buscando mejores oportunidades en tierras;
extrańas.;


Inevitablemente, Damaris arribó a la conclusión política: "La;
llegada del partido liberal al poder ha tenido en el campo;
social el efecto de una revolución sin guerra, porque se palpa;
el resquebrajamiento y el hundimiento que han provocado;
económicamente", seńaló.;


Y los pobres y la ahora casi menesterosa clase media, aparte;
de la miseria que empieza a unirlos tienen un serio problema;
de salud: el estrés que sienten debido a la impotencia de no;
poder hacer nada cada vez que leen en los diarios o escuchan;
por la radio que hay una nueva alza en el agua, en la energía;
eléctrica, en el teléfono, los combustibles, el gas para;
cocinar, el pan...;


¿Querés más pruebas de lo que te digo sobre la debacle de la;
clase media? Hay gran cantidad de profesionales que andan;
taxeando, otros vendiendo lotería, otros cobrando, lo que;
evidencia que el que no emigra es subutilizado, desperdiciada;
su capacidad como recurso humano. Ellos también son la;
expresión del desempleo disfrazado, aseveró.;