Nacional

Indignación y orden

* Estudiantes en paz no se dejaron provocar * Agentes liberales se visten de catecúmenos * De colonia a la UNAN y luego largo desfile * Detenidos liberados a la hora del sepelio

— JOAQUIN TORRES XIOMARA CHAMORRO —

Anoche fue sepultado el estudiante de Derecho Roberto González;
Herrera, sin que se produjeran hechos de violencia durante el;
transcurso de sus honras fúnebres.;


El temor de enfrentamientos entre estudiantes y policías se;
fue disipando en la medida en que ambas partes se esforzaron;
por evitarlas. Mientras los estudiantes diseńaban el recorrido;
del cortejo fúnebre, evadiendo el paso por estaciones;
policiales, los agentes del orden se mantuvieron acuartelados;
y sin demostraciones de fuerza que pudieran provocar hechos de;
violencia.;


El tono de todas las actividades fúnebres estuvieron;
caracterizadas por un gran sentimiento de pesar que se hizo;
evidente cuando el féretro del estudiante González ingresó por;
la mańana al Auditorio 12 del Recinto Universitario "Rubén;
Darío", en la UNAN, donde fue recibido con un impresionante;
silencio de la multitud congregada.;


LAGRIMAS Y CONTROVERSIAS;


La decisión de llevar el féretro de González a la UNAN para el;
homenaje póstumo que sus compańeros tenían organizado, estuvo;
precedido de controversias entre dirigentes estudiantiles y;
jóvenes miembros de la Comunidad Catecúmena, que exigían que;
el sepelio se realizara sin connotaciones políticas de ningún;
tipo.;


Vistiendo camisas blancas y portando pancartas, los jóvenes;
catecúmenos se oponían a que González fuera llevado a la UNAN;
para evitar que fuera "políticamente utilizado".;


"Roberto era estudiante, no político", decía una pancarta que;
uno de los jóvenes sostuvo en el atrio de la Iglesia de Fátima;
de la Colonia Centroamérica, durante la misa de cuerpo;
presente de González.;


Los dirigentes estudiantiles abogaron ante la familia de;
González para permitir que el féretro fuera llevado a la UNAN,;
ya que consideraron que enterrarlo sin honores, también era;
una forma de utilizarlo políticamente, ya que acusaron a los;
catecúmenos de ser miembros de la Juventud Liberal.;


ESTUDIANTES EVITARON ENFRENTAMIENTO;


Aunque los incidentes no faltaron en el recorrido entre la;
Colonia Centroamérica y la UNAN, los estudiantes evitaron que;
se agrediera las instalaciones de la Estación Cinco de la;
Policía Nacional, ubicada en las inmediaciones de la iglesia;
donde se celebraría la misa por González, y desestimaron las;
provocaciones de un sujeto que lanzó insultos contra los;
estudiantes al paso de la marcha.;


Igualmente decidieron desviar la ruta entre la UNAN y el;
Cementerio Oriental, que debía pasar por el Cuartel General de;
la Policía Nacional en Plaza El Sol. Para ello buscaron una;
ruta alternativa: La avenida universitaria, Mirador Tiscapa,;
busto a José Martí, Colegio Cristo Rey, Rotonda Santo Domingo,;
Puente El Edén, Cementerio Oriental.;


Inicialmente a la marcha se unió un grupo de buseros que;
participarían en la reunión que su gremio sostuvo ayer con las;
autoridades del Ministerio de Transporte e Infraestructura.;
Pero su participación fue efímera debido a que dos de ellos;
casi se lían a golpes, tras mutuas acusaciones de "vos sos un;
liberal m....".;


La rápida incursión de varios líderes estudiantiles hizo que;
las aguas volvieran a su cauce previo al arribo del féretro;
del estudiante muerto a la Avenida Universitaria, donde todo;
era confusión (porque el entierro salió tarde de la UNAN) y;
paradojas como la de un seńor que en pleno cortejo fúnebre se;
daba a la tarea de vender "ceviches".;


Casi a las cuatro la caravana fúnebre pasó por la UCA. Hacer;
un recuento de la cantidad de gente que iba en el entierro;
sería absurdo. Basta decir que era impresionante, como;
impresionante fue su fuerza para caminar hasta el cementerio,;
sin montarse en los buses, carros, taxis, motocicletas y;
bicicletas que se sumaron al sepelio.;


POBLACION SUMADA AL DUELO;


Con cintas negras en sus brazos y frentes. Encapuchados, con;
sus mochilas, con mantas, pancartas, unos con banderas azul y;
blanco en sus manos, con fotos del estudiante muerto, y otros;
asidos de la mano, los estudiantes escoltaron la camioneta que;
transportó el ataúd que iba recubierto por la bandera nacional;
y por otra colores azul, blanco, y amarillo: la bandera de la;
UNAN.;


Si la cantidad de pobladores que acompańaron el entierro fue;
todo un episodio, lo fue aún más la cantidad de gente que;
salió a las calles a ver pasar el cortejo, más de alguno con;
veladoras en sus manos.;


Otros no sólo salieron a saludar a la muchedumbre, sino que se;
sumaron a ella, cantando la canción de los estudiantes, y;
gritando las consignas de "6 Por Ciento Ya", "Justicia" y;
"Pueblo Unete", las más frecuentes durante el entierro.;


Por los parlantes de una discomóvil, la dirigencia estudiantil;
alentaba a los estudiantes a no descansar en su lucha por el 6;
por ciento, a lo que inmediatamente se unía un fuerte coro de;
voces gritando vivas al joven Roberto González, y a Gerónimo y;
Porfirio, el estudiante y el trabajador de la Universidad de;
Rivas que murieron en 1995, en la lucha por el 6 por ciento. ;


Justo a las seis de la tarde, en medio de una andanada de;
explosiones de morteros, vivas y gritos de "presente" al;
estudiante muerto, el entierro entró al Cementerio Oriental,;
que ya estaba colmado y cercado por estudiantes.;


;
MORTEROS EN LA TUMBA;


Entonces el ambiente se empezó a enrarecer. Los morteros se;
encargaron de ello. Aparecieron cánticos cristianos, el himno;
de la patria, himnos a la alegría, gritos de "muerte al;
Somocismo", "ni un paso atrás", "el pueblo unido jamás será;
vencido", y de promesas de los estudiantes de honrar la;
memoria del joven González, luchando con más fuerzas por el 6;
por ciento.;


Esa fue la tónica previo a la bajada del ataúd a su fosa. Los;
rostros sudorosos de los estudiantes que cargaban el ataúd,;
luchaban con los fotógrafos y camarógrafos que buscaban;
congelar imágenes para la posteridad, y con los demás;
universitarios que deseaban ser testigos del paso del joven;
muerto a su sitio junto a los santos, tal como dijo el;
diputado Miguel Angel Casco, en un improvisado discurso.;


Muy de cerca asistía la escena el otrora Ministro del;
Interior, Tomás Borge, que se hizo presente según él en su rol;
de militante revolucionario y como ser humano.;


Media hora después, mientras los 69 estudiantes que estaban;
detenidos, eran liberados por la Policía gracias a la;
mediación del CENIDH y el CNU, el sepelio se completaba con el;
sonido de las palas entre la tierra, y el "Padre Nuestro que;
estás en los cielos......".