Nacional

San Antonio en ojo del huracán

*** Balas y bombas en cada conflicto

— KARLA CASTILLO —

Vivir en el reparto San Antonio es como estar, de vez en;
cuando, en las puertas del infierno. Balas "de goma", bombas;
lacrimógenas, quemas de llantas, presencia policial desmedida,;
violencia y todo lo que pueda ocurrir en una manifestación;
frente a la Presidencia, ocurre en el jardín de la casa de;
cualquier habitante de esta colonia. ;


Una de las familias que quizás es de las más afectadas por;
esta situación que se vive desde que entramos a la;
"Democracia", hace nueve ańos, es la conformada por el;
matrimonio de los artistas de títeres, Zoa Meza y Gonzalo;
Cuéllar, y sus tres hijos menores de edad. ;


El viernes, precisamente, cuando Zoa y Gonzalo andaban en;
León, dando diversión sana con sus títeres a los;
sobrevivientes del volcán Casita, en las inmediaciones de su;
casa y en el mismo patio, caían todo tipo de artículos usados;
para la represión de los manifestantes, en esta ocasión, los;
universitarios que reclamaban el seis por ciento del;
presupuesto nacional.;


La casa quedó al cuido únicamente de sus tres hijos, el mayor;
de 16 ańos y la menor de diez, los que únicamente optaron por;
cerrar las puertas y pedirle a Dios que no ocurriera nada. ;


Sin embargo, ocurrió lo que se espera en cualquier;
enfrentamiento de la brigada especial de la Policía -;
antimotines- con los manifestantes. Numerosas balas de goma y;
hasta una bomba lacrimógena cayeron en el jardín de la casa I-;
106, de la colonia San Antonio.;


La desventaja de los Cuéllar-Meza es que su casa está casi en;
la esquina sureste de la colonia y orientada precisamente;
hacia la Presidencia. Allí llegan los manifestantes a pedir;
agua y ayuda, cuando son afectados por las bombas o balas. ;


Los menores sin embargo, casi se asfixian y pasaron malos;
momentos cuando cerraron las puertas y ventanas y el gas de;
las lacrimógenas se apoderó del ambiente. ;


"Aquí no hay forma de escapar, cuando se deja venir un;
enfrentamiento ¿hacia dónde vamos a correr, si todo el;
vecindario está inundado de humo y es cruzado por las balas?",;
preguntan los esposos dedicados al arte. ;


La hija menor de los artistas padeció de afecciones;
respiratorias durante la noche del viernes, producto de la;
inhalación del humo de las bombas.;


Los titiriteros aclaran que ellos no están en contra de las;
manifestaciones, al contrario, se solidarizan con los;
estudiantes, ya que son conscientes que un día no muy lejano,;
sus propios hijos irán a buscar cupo a las universidades y;
quizás demandarán el presupuesto justo.;


"Lo que criticamos es que la Policía hace un despliegue;
exagerado, aunque sabe que los muchachos no andan armados",;
reitera Zoa. ;


La destrucción de los equipos de una discomóvil y de una;
radioemisora y la lluvia de gases lacrimógenos y gomas son una;
muestra de que la Policía no pretendía únicamente dispersar a;
los estudiantes, sino abiertamente enfrentarlos para demostrar;
su superioridad.;


Casualmente la violencia se agudizó cuando los estudiantes;
montaron un concurso, en el cual unas muchachas mostrarían sus;
bikinis para hacer más ameno el episodio. Eso fue frustrado;
por la Policía. ;


Gonzalo mostró el recipiente que contenía el humo que provoca;
trastornos en quienes lo aspiran, el cual cayó en su terreno,;
y las balas de goma. Una muestra de eso se llevó la doctora;
Vilma Núńez de Escorcia, presidenta del CENIDH, quien estuvo;
cerca de la casa de los afectados, al momento de los sucesos;
del viernes. ;


Para otras ocasiones, que seguramente existirán, los Cuéllar-;
Meza solicitan encarecidamente a las autoridades que tomen en;
cuenta que en los alrededores de la Presidencia hay personas;
que no tienen que ver con el conflicto y, sobre todo,;
inocentes que sufren severas consecuencias por su actuación.