Nacional

Zonas cafetaleras verdadero desastre

**30 por ciento de lo estimado se perdió totalmente **"Por cada día sin carretera, pierdo más", dijo productor **15 kilómetros a pie para sacar cosecha al mercado

— Maja Wallengren (Reuters) —

El mundo se le vino encima a Julio Solórzano el mes pasado, cuando aguaceros;
torrenciales barrieron parte de su finca cafetalera en el;
norte de Nicaragua.;


Gigantescas avalanchas de lodo, debido a la furia del;
huracán Mitch, que sembró la muerte en América Central,;
cortaron prácticamente todo contacto entre la finca de;
Solórzano en San Luis y el mundo exterior.;


Una quinta parte de la finca fue destruida completamente y el;
resto es ahora inaccesible.;


MATAS, ¿CUALES MATAS DE CAFE?;


Donde frondosas y verdes matas de café florecían hace unas;
pocas semanas, sólo quedó un área de 200 metros de ancho y;
tres kilómetros de largo en un fértil valle rodeado de;
montańas.;


"Todos los cafetales, todo se fue con las lluvias y no se;
puede entrar (a las fincas)", dijo Solórzano, mientras;
seńalaba al área que quedó cubierta por el fango.;


El ministerio nicaragüense de Agricultura estimó que hasta un;
30 por ciento del total del pronóstico para el período de;
1998/99 que era de 1,3 millones de quintales (bolsas de 46 kg);
se perdió debido al huracán.;


Visitar las fincas cafetaleras en esta parte de Nicaragua es;
una aventura.;
;
UN LARGO CAMINO POR ESPESOS BOSQUES;


Es difícil llegar hasta la casa de Solórzano tras atravesar;
espesos bosques, trepar por los remanentes de las plantaciones;
de café y saltar de piedra en piedra por encima de dos ríos;
formados en medio del lodo.;


A sólo unos 200 metros en la otra parte de la finca, otro;
cráter cortó la parte restante de San Luis.;


El café aquí madura rápido y frutos rojos listos para;
recogerse brillan en la distancia desde el borde del cráter,;
pero muy lejos para ser cosechados.;


"El café aquí está todavía madurando y sólo tengo 15 días para;
reparar los caminos o voy a perderlo. Calculo que perdí;
entre 20 y 25 por ciento y por cada día más sin carreteras;
perderé más", dijo Solórzano a Reuters.;
;
Esta devastada zona cafetalera es una de las dos mayores;
del país y produce del 30 al 40 por ciento de toda la;
producción cafetalera nicaragüense.;


REPARAR NO ES LA OPCION;


Reparar las carreteras no es un opción. Los dańos sufridos;
son tan extensos que los cultivadores en la mayor parte del;
interior de la región de Matagalpa van a tener que construir;
posiblemente una nueva carretera, si quieren sacar su café a;
tiempo.;


Ante los grandes problemas que dejó Mitch, sólo las;
principales carreteras son reparadas de emergencia por el;
momento.;


Las torrenciales lluvias, los vientos y las avalanchas de;
fango mataron un estimado de 11.000 personas en América;
Central y dejaron otros miles de desaparecidos.;


Los países más afectados fueron Nicaragua y Honduras, cuya;
infraestructura en todo el país fue destruida.;
;
MUERTE Y DESTRUCCION EN LA FINCA;


En la plantación vecina, La Selva Negra, el dueńo de finca;
Eddy Kühl tiene otra historia de muertes y supervivencia que;
contar cuando Mitch azotó las montańas. Tres personas murieron;
en su finca, pero una se salvó.;
"Cuando los trabajadores oyeron que alguna gente murió, todos;
salieron corriendo. Estábamos en medio de la tormenta, pero;
todos comenzamos a buscar a otros en medio del lodo", dijo;
Kühl.;
"Escuchamos que la avalancha de tierra venía de nuevo y todos;
corrimos para el próximo lodazal para continuar buscando;
supervivientes y pudimos salvar a un chico", agregó.;
;
PEQUEńOS CULTIVADORES;
TIENEN MAS PROBLEMAS;


Tanto Kühl como Solórzano perdieron cerca de una cuarta parte;
de su cosecha y ahora afrontan grandes problemas para recoger;
el resto, sacarla y embarcarla para la exportación.;
Pero ellos fueron más afortunados que la mayoría de los;
cultivadores.;


Ambos tienen grandes plantaciones y podrán salir adelante,;
pero muchos pequeńos cultivadores que viven en la región;
tienen como única fuente de ingresos sus pequeńas plantaciones;
y por eso tienen pocas razones para estar optimistas.;


"Tenía dos manzanas de café y perdí una y media totalmente",;
seńaló el cultivador Henry a Reuters.;


Una manzana es una vieja medida de tierra en Centroamérica;
que es igual a 0,7 hectáreas.;


La finca de Henry está ubicada a 15 kilómetros de la ciudad;
de Matagalpa y un intento por localizar a cultivadores en;
zonas más intrincadas de la provincia no tuvo éxito.;


Henry y muchos más como él no tienen idea cómo están sus;
familias, ni cuándo podrán volver a encontrarse con ellas.;


"Esta es la misma situación para todos los pequeńos;
productores aquí, casi toda la cosecha se fue, está perdida",;
indicó Fausto Lanzas, otro cultivador.;


De regreso en la carretera principal dos personas de la;
comunidad campesina de Palcila venían de regreso del mercado;
de Matagalpa.;


"Todo está todavía bastante difícil, todo se fue, toda la;
cosecha. Cinco puentes están destruidos y necesitamos caminar;
todos los 15 kilómetros para el mercado en Matagalpa", destacó;
Carlos Castro.;


Poco más al norte, en Jinotega, la segunda mayor región;
cafetalera de Nicaragua, que junto a Matagalpa produce el 80;
por ciento de todas la producción cafetalera nicaragüense, hay;
menos seńales de las consecuencias del huracán.;


CARRETERA QUEDO COMO TROCHA;


Pero el productor Jorge Chávez está preocupado por el mal;
estado de las carreteras. Una de ellas de 60 kilómetros entre;
Matagalpa y su finca de Santa Maura en la parte central de;
Jinotega, quedó reducida a apenas una senda.;


"Mi mayor preocupación son las carreteras. Por el momento;
se puede pasar, pero no sabes por cuánto tiempo más".;


"Cuando la cosecha comience vamos a tener más de 100 camiones;
pesados cruzando las carreteras diariamente con café, sin;
contar los de Coca-Cola y otros transportes. La carretera;
se va a romper, eso lo aseguro, ya es peligrosa", agregó;
Chávez.;


Sus temores fueron confirmados. Al regresar a Matagalpa, sólo;
un día después, en la misma ruta había tres nuevas secciones;
de la carretera que comenzaron a quebrarse.;